El colchón ha evolucionado grandemente a lo largo de la historia de la humanidad, de la mano de la tecnología y distintos desarrollos que nos permiten lograr colchones livianos, higiénicos, pero sumamente resistentes. Ya no podemos hablar de un solo colchón, sino que cada usuario deberá buscar

Por: Yolanda Justos

El colchón ha evolucionado grandemente a lo largo de la historia de la humanidad, de la mano de la tecnología y distintos desarrollos que nos permiten lograr colchones livianos, higiénicos, pero sumamente resistentes. Ya no podemos hablar de un solo colchón, sino que cada usuario deberá buscar el colchón que mejor se adapte sus necesidades corporales, en base a ciertos parámetros como el peso y la composición de la base o el somier sobre el que el colchón irá apoyado. También las condiciones de salud influyen a la hora de elegir un buen colchón. No será lo mismo un colchón para niños, que uno para un adultos con artritis u otros problemas de huesos y articulaciones, como así tampoco lo será para quien sufre de apnea y necesita una posición determinada para tener sus vías aéreas despejadas.
Una cama, ya no es solamente una cama. Podemos optar por dormir en un somier, en una cama marinera, en un futón, o en un sofá cama, entre otras posibilidades. También podemos elegir bases rígidas, bases articuladas o bases articuladas automatizadas. Este último estilo de soporte permite que con simplemente pulsar un botón se pueda elevar la sección de las piernas, o el tronco, de acuerdo al deseo o la necesidad del usuario.
Tampoco debemos omitir mencionar a los colchones inflables. En el pasado, este tipo de implemento era exclusivo de campings o sitios vacacionales. Sin embargo, hoy cada vez más personas encuentran en los colchones inflables una solución ideal para personas o niños con problemas de control de esfínteres, o simplemente porque desean el suave apoyo que los colchones inflables proveen. Una vez que se ha usado, simplemente se desinfla y se pliega, ocupando un reducido espacio.
No debemos dejar de lado los protectores impermeables para colchones y almohadas. Estos dispositivos son verdaderos aliados a la hora de prolongar la vida útil del colchón, y son imprescindibles en situaciones de reposo prolongado.

 Yolanda Justos es asesora en http://www.grupolomonaco.com