La higiene es importante para todas las personas, y, obviamente, también para la embarazada, por eso conviene informar y profundizar sobre este particular.

Por: Elena Gálvez Martín

Las medidas higiénicas que han de seguir las embarazadas tienen que ser más cuidadosas, sobretodo debido al aumento de la excreción cutánea. Ducharse todos los días favorece las excreciones. 
 
El baño tiene la ventaja de logran mejor relajación y permitir un aseo íntimo simultáneo, pero tiene en su contra la posibilidad de resbalones, que son frecuentes en las embarazadas a partir de los seis meses.

En cualquier caso, se deben evitar los baños demasiado calientes, ya que debilitan y dilatan las venas. En las dos últimas semanas de gestación es mejor limitarse a la ducha, siendo categórica la prohibición del baño si existen dudas sobre una rotura de la bolsa de las aguas.
 
Para las embarazadas que, al final de la gestación, presentan hinchazón de rostro, el remedio ideal es la aplicación de compresas de tila o té frío al acostarse. 
 
Deben efectuarse dos veces al día la limpieza íntima. Sin embargo, no deben hacerse lavados "por dentro" ni irrigaciones vaginales. Toda embarazada que presente un flujo anómalo, excesivo, que le produzca picor o escozor, debe consultarlo con el médico, pues probablemente pueda tratarse de una infección. Es conveniente utilizar jabones neutros, líquidos y no irritantes.
 
Los pezones y areolas mamarias, además del lavado corriente, se deben friccionar con alguna pomada que contenga vitamina A, y darles unos toques con una solución alcohólica de tanino y glicerina que curte la piel del pezón e impide las grietas.
 
Si los pezones son muy retraídos o planos hay que dedicar cinco minutos diarios a movimientos alternativos de aprensión y relajación con el pulgar y el índice.
 
La higiene bucal debe hacerse por la mañana y por la noche. Usando enjuagues antisépticos se evitan frecuentes infecciones de encías (gingivitis) que suelen repetir en cada gestación. Además, se aconseja visitar al dentista por lo menos una vez durante el embarazo.
 
 Por lo general, los cabellos, debilitados durante el embarazo, tienden a caerse después del parto.  El secador de pelo debe estar a la temperatura más baja posible.


 Elena Gálvez es una experta Educadora Infantil y Psicóloga. Para conocer más ámpliamente sobre la higiene en el embarazo visita ciudados del bebe.