Muchas compañías privadas y entidades del gobierno han instalado sistemas biométricos, que a su vez cuentan con relojes muy precisos.

Por: Chris Stark

Estos dispositivos monitorean de cerca los movimientos de las personas, alrededor de las instalaciones de determinado sitio, y generan reportes completos en los que se registra con exactitud la entrada y salida de personas. Los reportes obtenidos con estos dispositivos hacen posible llevar un control, que es preciso en identificar quiénes han estado entrando y / o saliendo de un recinto, de un edificio o del edificio en sí, a la vez que se muestran la hora exacta, en las que dichos movimientos has sido registrados.

En un pasado los sistemas de este tipo no podían arrojar resultados totalmente confiables, puesto que estaban basados en cosas como tarjetas, contraseñas o llaves. Cada persona, al interior de una organización, contaba con su propio “sistema de ingreso” el cual era usado en puertas, ascensores o torniquetes electrónicos, para registrar sus movimientos dentro de las instalaciones de un sitio en cuestión. No obstante, dichos sistemas tenían varios puntos débiles. A pesar de que los empleadores les decían, de manera insistente, a sus empleados que sus mecanismos de acceso eran personales e intransferibles, con mucha frecuencia una tarjeta, contraseña o llave de acceso terminaba siendo usada por otra persona diferente a su dueño. A veces se trataba de robos, en otras ocasiones de pérdidas y en otros casos, algunos empleados le prestaban su llave, contraseña o tarjeta a otra persona.

Con los sistemas que usan la biometría, el uso de mecanismos de ingreso ajenos se termina por completo. Es se debe a que los relojes en sistemas biométricos identifican a las personas, por medio de cualidades únicas como las huellas dactilares o imágenes del iris o la retina. Estas referencias son imposibles de copiar o transferir a otra persona, por lo que se hace obligatorio que la persona esté presente en el punto de ingreso o salida.

Tener un control biométrico, que también registre el tiempo, es de mucha ayuda, no sólo como mecanismo de seguridad, sino también como control de asistencia y ausentismo. Los sistemas biométricos de relojes pueden ser programados para monitorear horarios de trabajo, horas extras y recargos dominicales. De esta manera, la labor del personal de nómina, de una empresa, se hace más simple y más precisa, por lo que se podrá establecer con propiedad a qué es que tiene derecho cada empleado. Es por ello que ya varias empresas han decidido usar relojes biométricos, como parte de un proceso de automatización.


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