Existen negocios que manejan grandes volúmenes de mercancías sensibles y que por ello acuden al uso de cuartos fríos o al alquiler de contenedores refrigerados.

Por: Jim Keller

Los negocios como restaurantes necesitan más que una nevera para conservar su materia prima en buen estado. Algunos especialistas construyen grandes áreas llamadas cuartos fríos, con el fin de expandir sus opciones de almacenamiento en frío, a la vez que mejoran sus relaciones de inversión y ganancias. Aun si hasta ahora se está comenzando un negocio, el uso de un cuarto de refrigeración puede evitar una gran cantidad de problemas y hacer que las cosas, al interior de dicho negocio, funcionen como un relojito.

A groso modo, se podría decir que estos sistemas de refrigeración se ven mucho más grandes que las neveras convencionales. Sin embargo, el proceso de enfriamiento es muy similar al que usan los sistemas de aire acondicionado. Esto se debe a que la refrigeración en cuartos fríos se hace mediante condensadores. Estos condensadores van de encendido a apagado con el fin de mantener una temperatura específica en un termostato. Aparte de los condensadores, también existen unos ventiladores que halan el aire desde afuera y lo esparcen en el condensador. Un sistema de refrigeración también cuenta con un espiral de evaporación, el cual ayuda a disminuir la temperatura a medida que el aire pasa por él. Estos últimos componentes también son importantes para prevenir que el condensador se congele.

Los precios de estos cuartos fríos pueden llegar a los 4 mil dólares y por ello se debe tener cuidado a la hora de optar por uno en particular. Para comenzar, se puede determinar cuánto espacio disponible se tiene y así evitar comprar algo que puede ser demasiado grande. Esto ayuda a tomar la decisión adecuada porque reduce la lista de opciones. En todo caso, varias compañías de almacenamiento en frío cuentan con páginas de internet, en las que se pueden ver fotos de los equipos disponibles, además de sus dimensiones y en algunos casos hasta es posible ver imágenes, al interior de dichos equipos. Si con esto todavía se tienen dudas sobre las dimensiones, se puede hacer un cálculo en el que cada pie cúbico -de almacenamiento abierto- equivale a 28 libras de producto congelado.

Otro de los aspectos a considerar es el aislamiento de un cuarto frío, por esta razón a la hora de adquirir un sistema de éstos es importante ver que tenga al menos 2 pulgadas de material aislante. Algunos sistemas vienen hasta con 4 pulgadas, lo cual es mucho mejor. En todo caso, con el aislamiento lo que se busca es que la temperatura externa no afecte el ciclo de refrigeración.

Servicios como el alquiler de contenedores o el de cuartos fríos son ofrecidos por compañías especializadas en las soluciones para el transporte y almacenamiento en frío.