En la actualidad muchas de las empresas cambian sus productos para poder seguir en el mercado y mantener su presencia, pero también existen casos donde las empresas continúan con sus mismos productos pero mejorados

Por: Eduardo Hernandez

 En la actualidad muchas de las empresas cambian sus productos para poder seguir en el mercado y mantener su presencia, pero también existen casos donde las empresas continúan con sus mismos productos pero mejorados. Es ahí donde surge la pregunta obligada que los hizo cambiar o porque no cambiaron. Si bien es cierto que cada día hay más globalización, más productos y por su puesto más competencia, entonces donde está la clave para seguir siendo exitosa la empresa.

 
No solo importa conocer las necesidades del cliente, se requiere más elementos tales como conocer el entorno interno y externo, como está la competencia, los mercados financieros, los avances tecnológicos, entre otros.

Es ahí donde surge la necesidad de planear de una manera estratégica el rumbo de la empresa, a través de un análisis de escenarios futuros, análisis del entorno para minimizar riesgos, optimización de recursos con el finalidad lograr la visión de la empresa “Todo ello empujo a muchas empresas a prepararse para estos cambios, tomando decisiones basadas más en lo que probablemente iba a suceder que en lo que ya había sucedido, de tal manera que una vez previsto el entorno futuro y analizada la situación de la empresa, se definían los objetivos a largo plazo”1 .
Sin embargo no podemos olvidarnos que estos análisis son un proceso continuo que requiere de una constante retroalimentación de cómo están comportándose estas estrategias.

 
Finalmente podemos concluir que para que una empresa pueda materializar su visión y misión deber tener una dirección estratégica con objetivos estratégicos que nos sirvan de marco de referencia para evaluar la evolución de la empresa.