Disfrutando de una Naturaleza Pura

En Mendoza, la montaña y el río se combinan maravillosamente para ofrecernos los escenarios más sorprendentes y desafiantes.

El kayak es una actividad de navegación que consiste en utilizar un bote diseñado para una persona, llamado kayak, para descender aguas abajo en los ríos de montaña.

Para poder navegar, es necesario mantener el kayak en equilibrio, evitando las rocas y realizando maniobras para sortear los huecos formados por la erosión del río en las piedras.

A diferencia del rafting, el kayak de río es una disciplina que requiere cierto conocimiento previo del río a lo largo del cual se va a navegar.
En la región de Cuyo, es posible practicar kayak en el Río Atuel en San Rafael, en el río Tunuyán, en Valle de Uco, en el río Grande, en Malargüe y, por supuesto, en el río Mendoza.

Para aprender este fascinante deporte, tenemos que tomar clases o hacer un curso con instructores responsables y experimentados. Ellos podrán enseñarnos las técnicas básicas de remo y maniobrabilidad, así como las medidas de seguridad que se necesitan para enfrentar cualquier situación adversa. Es importante conocer las estrategias para manejar el kayak de forma adecuada. Es por ello que los tripulantes de cada embarcación que recién se inician son acompañados por instructores en todo el itinerario.

La existencia de numerosos espejos de agua en la provincia de Mendoza hace posible la práctica del kayak en cruz. Si bien es similar al kayak de río, el que se utiliza en espejos de agua es más largo, y las aguas tranquilas del embalse permiten al ocupante disfrutar de hermosos paisajes en la quietud de la naturaleza.

En Mendoza, se puede practicar este deporte en lugares increíbles ubicados al sur, como Los Reyunos, El Nihuil y Valle Grande, entre otros. Cercano a la ciudad de Mendoza, el dique Potrerillos ofrece su belleza para practicar kayak en cruz, a sólo 60 kilómetros de distancia de pleno centro de la ciudad capital.

Los ríos cuyanos nos invitan a conocerlos y disfrutar la experiencia única que tienen para darnos. El descenso en kayak por un curso de agua de montaña es, ciertamente un salto de calidad en nuestras vacaciones en Mendoza.

Jorge Alberto Guiñazu
Vacaciones en Mendoza