Muchas veces cuando nos recomiendan un producto nos preguntamos, bueno ¿Por qué es tan bueno? ¿Cómo actúa? ¿Hay bases científicas?

Por: Lucia Peralta

 Muchas veces cuando nos recomiendan un producto nos preguntamos, bueno ¿Por qué es tan bueno? ¿Cómo actúa? ¿Hay bases científicas?, con el aceite de argán la respuesta a esta última pregunta es si, se han hecho análisis químicos del aceite para conocer su composición y saber como actúa cada sustancia en tu piel y pelo.

Entre las propiedades del aceite de argán esta que contiene un porcentaje mayor que otros aceites de ácidos esenciales de los cuales el 45% es acido oléico y el 35% es linoléico, tiene un contenido tres veces mayor de gamma tocoferoles que el del aceite de oliva, los gamma tocoferoles son unos potentes antioxidantes que de acuerdo a una investigación de la Academia Nacional de Ciencias del 2004, inhibe las células cancerosas, sin afectar las células sanas. Otra propiedad de este compuesto es que oxigena las células favoreciendo su reproducción y su vitalidad, evitan la perdida de elasticidad de la piel, y con ello las arrugas, reparara la piel dañada por medio de la proliferación de nuevas células, hidrata la piel revitalizándola y restaurándola al introducirse en la membrana celular corrigiendo las cicatrices y las estrías, mientras que le da tersura y suavidad, al tener una acción antioxidante combate los radicales libres previniendo también enfermedades cutáneas y protegiéndola del sol.

Otros compuestos naturales del aceite de argán son polifenoles que tienen un efecto antisépticos y fungicidas así como fitoesteroles los cuales son antiinflamatorios, a pesar de ser un aceite no es grasoso por lo que no tapa los poros de la piel por lo que te ayudan a prevenir el acné evitando que tu piel produzca un exceso de grasa y evita también la aparición de puntos negros, además de ayudar a curar y cicatrizar heridas leves.

Si estas propiedades te parecen pocas, el aceite de argán contiene lupeol, un compuesto químico que favorece la formación de queratina, principal componente de la piel, el cabello y las uñas.

Esta combinación de propiedades da como resultado que el aceite de argán para el pelo no solo le otorgua fortaleza y brillo, además evita la sobreproducción de grasa, evita tener el cabello grasoso sin resecar el cuero cabelludo, su función antiséptica y bactericida previene la aparición de caspa, el lupeol favorece la reparación de las puntas abiertas y el crecimiento del pelo, le da protección contra los rayos UV y lo protege de los estragos del clima que resecan y maltratan tu pelo.

Por ser de origen natural y comprobado científicamente es tan benéfico e inocuo que puede ser utilizado con confianza en la piel del bebé, para ayudar a protegerla y prevenir o curar las rozaduras, pequeños raspones o heridas.

Desde principios de 1990 se han hecho estudios clínicos, dermatológicos, análisis químicos y hasta ahora todos han confirmado lo que ya se sabe, las propiedades del aceite de argán son únicas y valiosas no solo en la industria cosmética sino también en la medicina, pues muchos de sus componentes ingeridos ayudan a combatir enfermedades desde colesterol alto hasta cáncer.


 ¿Te gustaría conocer más propiedades del aceite de argan? Continua leyendo mis artículos sobre este maravilloso aceite de argan y recupera la salud tanto de tu piel como de tu cabello.