Mucho se ha dicho del aceite de argán, este nuevo producto que ha revolucionado la industria de la cosmetología, en donde las investigaciones científicas han descubierto que sus propiedades son incomparables propiedades.

Por: Lucia Peralta

 Mucho se ha dicho del aceite de argán, este nuevo producto que ha revolucionado la industria de la cosmetología, en donde las investigaciones científicas han descubierto que sus propiedades son incomparables propiedades, pero hay un punto que en ocasiones no tomamos en cuenta, el impacto que tiene en la sociedad berebere y en el medio ambiente.

Las propiedades del aceite de argán son famosas por ser regenerativas en la piel, pues contiene grandes cantidades de gamma-tocoferol (Vitamina E) que gracias a su capacidad de captar el oxigeno, es un poderoso antioxidante, permitiendo una buena nutrición y regeneración de los tejidos, por lo que no solo ayuda a eliminar las difíciles y antiestéticas estrías, sino que en heridas como llagas, quemaduras por el sol, e irritaciones ayuda a la piel a sanar rápidamente y sin dejar marcas, otra sustancia que contiene el aceite de argán es el lupeol que mejora la proliferación de los queratinocitos que producen la queratina del cabello, uñas y piel, a la piel la regenera, hidrata, protege, suaviza y recupera la elasticidad de esta, utilizando el aceite de argán para el pelo lo fortalece, repara las puntas abiertas, le porta brillo y suavidad, a las uñas las endurece, les da salud y brillo. Y si esto no fuera suficiente tiene propiedades antisépticas y fungicidas y cicatrizantes por lo que también ayuda en enfermedades dermatológicas.

Pero qué hay de su extracción ¿de qué forma impacta en la sociedad y en el ecosistema?

Para responder estas interrogantes hablemos primero del árbol de argán que es de sus semillas de donde proviene este aceite, este es un árbol que tiene casi 80 millones de años sobre la tierra, es muy resistente a las sequias y condiciones áridas de marruecos, de donde es endémico, las tribus bereberes han utilizado por siglos este emblemático árbol en todos sus aspectos, desgraciadamente existe una la tala inmoderada, para hacer lugar a tierras de pastoreo, crear espacios para casas, etc., aunque la UNESCO declaró los bosques como Patrimonio de la humanidad en 1998, aun así no fueron protegidos del todo.

Sin embargo con el descubrimiento de las propiedades del aceite de argán, las mujeres bereberes (principalmente las mujeres solas, divorciadas o separadas quienes no tenían formas de subsistir), han creado cooperativas en donde no solo elaboran el tan preciado aceite sino que una parte de las ganancias se destina para financiar diversas capacitaciones entre ellas las de alfabetización y educación creando una forma de subsistencia y al mismo tiempo un lugar dentro de esta sociedad completamente patriarcal.

Otra consecuencia es que al redituarles más el aceite de argán, las poblaciones ven de forma diferente el árbol, lo cuidan y protegen, pues hay que hacer énfasis que lo que se ocupa del árbol es el fruto el cual es muy parecido a una aceituna de mayor tamaño, por lo que al consumir el aceite de argán no solo cuidas tu salud, apariencia y obtienes sus beneficios sino que ayudas a una sociedad y a este árbol a subsistir y desarrollarse.


¿Te gustaría saber más sobre las propiedades del aceite de argan? Continua leyendo mis artículos sobre este maravilloso aceite y disfruta los beneficios del aceite de argan.