¿Cómo es el adolescente en temas entendibles? Es medio niño, sin serlo por su edad, medio adulto. ¿Cómo funciona? Como medio-niño, medio-adulto y muchos de ellos son inestables y varían entre estos dos extremos. Es un ser atrapado entre dos realidades.
Si estudia medicina, medio-médico; si trabaja en la empresa importante del padre, medio-financiero-economista; si es obrero funciona como medio-aprendiz, y a lo mejor medio-oficial.

Si es empleado, aunque sea eficiente es medio empleado, llamado comunmente cadete. Es el adolescente el qeu va organizando su personalidad, hasta la maduración, y para un porcentaje muy pequeño, a veces nunca llega.

Los propósitos del adolescente son muy loables, pero muchas veces para los padres lo ven como fragilidad en sus deseos; algunos observan sus conductas como negativas, sin afecto, sin futuro. A veces se los observa como afectos a una manera infantil de aferrarse.

Todos esto, sin embargo, es evolutivo, preocupa a los padres, esperando el cambio.

Otros adolescentes con actos impulsivos, desordenados, agresivos, irreflexivos producen en sus proyectos la necesidad de consultar a los médicos. Hay otros padres, los desentendidos, que expresan: es cosa de la juventud de hoy, el crecimiento ya todo pasará, cambiará, es un hijo inestable pero en el fondo es auténtico.

Todas las variables conductas se pueden observar en el adolescente. Sus conductas son muchas veces imprevisibles. Ante una equivocación, ellos creen, y así lo expresan, como si nada hubiese pasado, o bien que es el fin del mundo. Los objetos logrados, en oportunidades son dejados o abandonados (una pareja, un estudio, etc.) y en otras, el duelo por la pérdida los aleja de todo contacto social, como si lo ocurrido no tuviera solución alguna.

A veces parecen autómatas, haciendo lo que los padres quieren, o el líder del grupo; pero lo más notable es su identificación con los ídolos, a los cuales imitan en las ropas, adornos, en su caminar y su lenguaje.

Los adolescentes niegan la mantención de sus padres o familiares, siempre aducen que saben vivir por sí mismos. Fuera de su casa, el hogar, se alían con otros adolescentes en proyectos fantásticos y, a veces, se lanzan al amor, la política, a la droga, sin un pensamiento fuerte que sería un freno (pensamiento, definición). Imitan a otros adolescentes pero sin perder su propia identidad, y generalmente se apartan de sus compañeros que no comulgan con sus ideas, su léxico, está conmigo o no, no aceptan términos intermedios. Hay una omnipotencia ilusoria, pero no autodestructiva (eso solamente ocurre en adolescentes psicóticos).

Poseen una autonomía funcional, lo que los hace rebeldes, pues parecen alejados del entorno familiar y social, pero no es así.

Ellos, los adolescentes, parecen excluirse de su entorno, pero observan, ven todo, pero no se pueden avenir a los modales de sus mayores para quedar excluídos de los de su edad.

Los padres deben saber entender, y más, comprender que sus conductas son transitorias. La dinámica de su manera de ser es que en sus divergencias, peleas con sus padres, éstos últimos siempre serán sus padres, pero una divergencia con su grupo, sus amigos o compañeros adolescentes, dejarán de serlo.

No están encapsulado su manera de ser en algo permanente. Con el tiempo, bien llevadas, comprendiéndolos, respetando su creatividad y productividad, se adaptarán a la realidad de su edad adulta.