La axiología es una rama filosófica que estudia los valores e incluso los juicios de valor; es un sistema que identifica y mide valores de una manera formal. Se interesa en el cómo una persona a través de los valores adquiere su personalidad; cómo percibe y toma decisiones.
Axiología

Según fuentes, Paul Laupie en 1902 y posteriormente, Eduard Von Hartman en 1908 fueron los primeros en utilizar el vocablo; sin embargo, la axiología como ciencia (Axiología Formal) fue desarrollada por el Dr. Robert Schirokauer Hartman, entre los años 1930 y 1973. Su estudio centrado en la toma de decisiones y en el pensamiento lógico del valor (pensamiento valorativo). El individuo considera variables al momento de otorgar la calidad de valioso; además prioriza, en fin.

Concepciones idealistas y materialistas del vocablo “valor”

El concepto “valor” para idealistas y materialistas tiene sus diferencias. Así las cosas, para el idealismo objetivo; el valor, existe independientemente de la calidad de valioso otorgada por el individuo. Los idealistas subjetivos consideran que el valor es creado por la conciencia individual. Por otra parte, los materialistas ven en el valor algo que es como es; pero, que a la hora de interpretar el ser humano lo hace de manera subjetiva, haciéndole depender de su conciencia.

No es objetivo de este artículo profundizar en aspectos teóricos; sino que a partir de lo práctico generar los insumos que permitan definir el concepto valor, desde el punto de vista axiológico; pero realizado a través de un proceso de inferencia. Usted puede crear su propia definición de conformidad con las concepciones (idealista o materialista) planteadas en el párrafo anterior.

¿Qué es lo valioso?

Vamos a partir del supuesto, que usted es un estudiante de una determinada asignatura y para llevar sus apuntes compra un cuaderno, el cual está valorado en el mercado por un precio. A medida que usted va recibiendo las clases, escribe los comentarios explicativos del docente, pues sabe que éstos serán tomados en cuenta al momento de la evaluación. Y resulta que cuando ya está a punto de finalizar el semestre y tiene que realizar la prueba final, su cuaderno se le extravía y con él, todos sus apuntes de clase. Para cualquier persona su cuaderno tiene un valor “el precio”; ahora bien, para usted, es todo lo contrario, pues no lo valora en función del dinero que pagó, sino por el contenido. Así las cosas le asigna el concepto de “valioso”, hay una evaluación apreciativa (algunos elementos que permiten hacer las valoraciones son la utilidad, importancia, interés, belleza, entre otros). Es como el objeto en el desván que lo guarda con mucho cariño, porque es la butaca en la que se sentaba su bisabuela a narrarle cuentos de “Las mil y una noches”. Para otra persona, ese objeto, tiempos lo hubiese regalado en el mejor de los casos; sin embargo, usted lo cuida, ve en él un tesoro.

¿Puede considerarse a una norma como un valor?

Analicemos ahora otro elemento de vital importancia; recordemos los “Diez Mandamientos” dados por Dios a Moisés; uno de ellos dice: “Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Yahveh tu Dios te da”. ¿Es un valor? No, no lo es, es un mandamiento de la ley de Dios. ¿Cuándo se convierte en un  comportamiento valioso? Cuando usted ve en él, su importancia; porque le trae tranquilidad en su familia, le hace sentir bien y feliz, en ese momento, lo adopta como suyo; lo aprecia y le da la calidad de valioso; por tanto, se comporta con respeto, obediencia, lealtad, en fin.

Otro mandamiento dice: “No hurtarás”. Al igual que el anterior, se convierte en un valor cuando el ser humano, le da la calidad de tal y pone en práctica la honradez.

Valor es un concepto abstracto que se materializa cuando el ser humano le atribuye la calidad de valioso. Las sociedades han regulado el comportamiento de sus miembros, a través de normas de conducta, entendidas éstas, como reglas que exigen un comportamiento determinado. Los valores, no son normas; es más, la práctica consuetudinaria es fuente de creación de norma. En ese sentido, puede haber comportamientos valiosos, que no han sido regulados en una norma; como también, normas que nunca serán consideradas valiosas.

El ser humano por su condición de tal, tiene un sentido de lo valioso, deseable, bueno y loable; esto sin importar su cultura o civilización. Los valores están presentes en la personalidad del individuo; en la cultura y por ende, en la sociedad. Todos apreciamos la vida; y eso hace nacer el valor, no el mandamiento que dice: “no matarás”; como tampoco, la norma jurídica que dice: “El que matare a otro será sancionado con prisión de diez a veinte años”. Ahora bien, si un individuo no aprecia la vida, no la valora; ello no significa que la vida no sea valiosa. La vida es valiosa porque lo es; independientemente de la conciencia humana; de igual forma el respeto, la tolerancia, la solidaridad, en fin, tienen calidad de valiosos. La práctica de valores depende de la calidad de valioso que otorgue en forma particular cada individuo.

Dicho todo lo anterior, valor (comportamiento valioso) desde un punto de vista axiológico es: “la actitud volitiva y racional que con un propósito determinado, mueve al ser humano a ejecutar una conducta espontánea de conformidad con la normativa de un grupo o de la sociedad en su conjunto”. En contra sentido, se habla de antivalores para referirse a una persona que tiene una conducta que contradice la normativa aceptada por la sociedad.

Por otra parte, los comportamientos concebidos como virtuosos, adoptan nombres; así por ejemplo, cuando una persona cumple de manera voluntaria con sus funciones, dentro la familia, el trabajo, en fin; se le llama o califica: RESPONSABLE, porque practica la RESPONSABILIDAD, que es el sustantivo, con el que se denomina, la cualidad humana ejemplificada. Dicho esto, hoy comprendemos el título de una canción "Jesús...verbo no sustantivo". También entendemos que los valores son verbos, acciones humanas; pero además sustantivos, como denominaciones dadas por la humanidad a las acciones virtuosas del hombre (en sentido genérico; jamás sexista).

Por otra parte, los valores cívicos son una especie de valores que adquiere el individuo y que orientan su accionar en relación a la patria. Entendida ésta, como el territorio, las costumbres, los símbolos; la familia, la escuela y demás instituciones; por mencionar algunos. Esa actitud de actuar considerando valores como la igualdad, tolerancia, libertad, respeto, aprecio a la diversidad humana, entre otros, es lo que se denomina “civismo”; cuya práctica coadyuva con la armonía social.


Valor es el comportamiento virtuoso de los seres humanos; pero para que este comportamiento se haga evidente, el individuo asigna la calidad de valioso, a través de un proceso de reflexión. Sólo mediante la internalización puede haber compromiso; de ahí, la importancia de la concientización (la realiza la familia, la escuela, en fin) y la reflexión interna e individual. Un individuo es virtuoso, en la medida que de manera consciente, actúa en armonía con el mundo que le rodea. Otorga calidad y aprecia. No debemos olvidar jamás, que los valores (respeto, tolerancia, igualdad, justicia, solidaridad y otros) han sido adquiridos a través de la experiencia vivida por la humanidad, a través de los siglos.
Por Lic. Jaime Noé Villalta Umaña
Prof. y Abg.