El 27 de abril de 1991, se firman los Acuerdos de México; en ellos se acordó realizar reformas constitucionales, con el objeto de garantizar el respeto a los Derechos Humanos; asimismo se pedía la creación del Procurador Nacional para la Defensa de los Derechos Humanos.
Fue el 29 de abril de 1991, que la Asamblea Legislativa aprobó las reformas constitucionales;* las cuales fueron ratificadas el 31 de octubre de ese mismo año, mediante Decreto Legislativo No. 64.

Una nueva institución aparece en la escena, lo que obliga a realizar un viaje histórico, con el fin de establecer su origen.

El antecedente de la Procuraduría para la defensa de los Derechos Humanos, es el "Ombudsman", (El Defensor del Pueblo) que en su traducción literal significa: "persona que da trámite o persona que tramita". Siendo Suecia el país que lo genera. Sus orígenes se remontan al siglo XVIII, apareciendo con el nombre de "Comisario Supremo del Rey", obviamente, nombrado por el monarca.

El Comisario Supremo del Rey, tenía las funciones de supervisar la función administrativa, e incluso enjuiciar jurisdiccionalmente a los funcionarios del rey que se encontraran culpables de haber cometido delitos graves.

A mediados del referido siglo se dio un avance, pues dejó de ser nombrado por el monarca, y adquiere una característica que le es propia. Son los estamentos los que se encargan de su nombramiento y es para éstos que adquiere confianza. Sin embargo se dio un retorno a su situación de origen debido al absolutismo de la época.

La Constitución de Suecia del año de 1809, en su artículo 96, perfila las características definitorias del Ombudsman típico. El citado precepto dice:

"El Parlamento debe, en cada sesión ordinaria, designar a un jurisconsulto de probada ciencia y de especial integridad en calidad de mandatario (Ombudsman) del Riksdag, encargado, según las instrucciones que éste le dará, de controlar la observancia de las leyes por los Tribunales y funcionarios y de perseguir ante los Tribunales competentes, según las leyes, a aquéllos que en el cumplimiento de sus funciones hayan cometido ilegalidades o negligencias por parcialidad, favor o cualquier otro motivo. Estará sujeto, en todo caso, a las mismas responsabilidades y tendrá los mismos deberes que el Código de Procedimientos prescribe para los acusadores públicos".

En tal sentido son los países escandinavos, los que ofrecen los ejemplos históricos; estando a la cabeza Suecia y Finlandia, y en menor grado Dinamarca y Noruega. En el caso de Inglaterra, es digno de hacer mención, como un país en el que se gesta la figura del Comisionado Parlamentario para la Administración, siendo éste un tipo de carácter extraordinario del Ombudsman. Recientemente puede mencionarse el Controlador, luego llamado Controlador Comisionado de Israel.

Luego después, su expansión ha sido meteórica, es tal su importancia que en la Universidad de Alberta, Canadá, se ha creado un Instituto Internacional, para su estudio (International Ombudsman Institute).

 La ombudsmanía, como se ha dado en llamarle, se ha arraigado en América Latina; como resultado de ello, se fortalecen los sistemas democráticos, se refuerzan los controles del poder público y permite florecer el Estado de Derecho, pero de manera especial, se logra una mejor defensa y protección de los Derechos Humanos.
Lic. Jaime Noé Villalta Umaña
Prof. y Abg.