Nuestra mente está viajando constantemente del pasado al futuro y del futuro al pasado, mientras que nuestro cuerpo siempre está en el presente. Y si entiendes que tú no te puedes dividir, porque no eres un cuerpo y una mente apartes, entonces enterás el por qué de la ansiedad y del estrés En este artículo voy a continuar hablándote sobre el ritmo de la mente y cómo poder disciplinar a esa extraordinaria herramienta de la vida. Pero antes hay una historia que quisiera contarte: Un hombre se acercó a un sabio y le dijo, “Me han dicho que tu eres sabio.....Dime: ¿en qué consiste el secreto de la sabiduría? El sabio contestó: “Soy sabio porque cuando como, como, cuando duermo, duermo y cuando hablo contigo, hablo contigo” “Pero eso también lo puedo hacer yo y no por eso soy sabio”; le contestó el hombre. “Yo no lo veo así”, le replicó el sabio, “pues cuando duermes, estás pensando en los problemas que tuviste durante el día o podrás tener cuando te levantes. Cuando comes estás pensando en lo que vas a hacer luego o qué comerás al día siguiente, y cuando hablas conmigo estás pensando en qué preguntarme o responderme antes de que yo termine. Tu no eres sabio porque nunca estás aquí, siempre estás en otra parte”. Este cuento ilustra muy bien cómo trabaja la mente humana. Nuestra mente está viajando constantemente del pasado al futuro y del futuro al pasado. Mientras que nuestro cuerpo siempre está en el presente, nuestra mente casi nunca se encuentra unida a él. Y si entiendes que tú no te puedes dividir, porque no eres un cuerpo y una mente apartes, entonces entenderás por qué se produce el estrés. Sencillamente te estresas porque tu cuerpo y tu mente pocas veces se encuentran en unidad. Si constantemente viajas con la mente al pasado solo traerás al presente resentimientos, culpabilidad y añoranzas. Y si constantemente estás con la mente en el futuro solo cargarás con ansiedades, angustias e incertidumbres. Y lo más importante: te perderás el único tiempo real y maravilloso en el que se desarrolla tu vida: el presente. Piensa: ¿qué poder real tienes sobre el pasado? ¿Qué poder real tienes sobre el futuro? ¿Verdad que ninguno? Tu poder está solo en el presente. Se ha comprobado científicamente que la acumulación de pasado o futuro en la mente produce envejecimiento y enfermedades. Cuando dejes de recriminarte por lo que ya pasó o dejes de angustiarte por lo que puede pasar desaparecerá de tu vida la ansiedad y el estrés y comenzarás a fluir con el ritmo de la vida. Te propongo que en el transcurso de esta semana practiques el siguiente ejercicio: Mantente vigilante en dónde está tu mente. Verás lo fácil que viaja al pasado o al futuro. Si eso ocurre tráela al presente y sé total en lo que estás haciendo. Solo tienes que mantener una actitud de atención plena y cuando te des cuenta que la mente no está en lo que estás haciendo en estos momentos, sencillamente tráela de vuelta y sumérgete como uno solo en la actividad que estés realizando. Si realizas este ejercicio de manera constante tu vida se tornará más liviana, disfrutarás más de lo que haces, te estresarás menos y comprobarás que mucho de nuestros sufrimientos son sufrimientos añadidos por la mente por perdernos lo más preciado que tenemos: el presente. Que la pases bien y que la paz sea contigo.