El Salvador y América Latina. Retos y Desafíos de la Democracia

Beneficios de la democracia

La OEA (Organización de Estados Americanos) establece que para alcanzar los beneficios de la democracia, se vuelve necesario que se cumplan con las promesas (pendientes de cumplimento en los países de latinoamericanos). En ese orden de ideas, se consideran los siguientes compromisos:

a) Los países deben asegurar la independencia y autonomía de poderes; a fin de garantizar el Estado de Derecho.

b) Que la justicia se accesible, independiente, imparcial y transparente.

c) Se respete a las etnias, su cultura; estableciendo legislación que proteja y reconozca los derechos de los indígenas.

d) Propiciar la participación de la sociedad en política.

e) Cooperación entre los partidos políticos en la búsqueda de soluciones a los problemas de nación.

f) Garantizar elecciones transparentes.

g) Impulsar y promulgar leyes de acceso a la información del quehacer de los gobiernos; tanto a nivel local como nacional. (Ver Ordenanza sobre el libre acceso a la información pública del municipio de El Congo)

Grandes problemas de la democracia

La violencia

Es una forma de comportamiento en contra de las normas de la sociedad, mediante ésta se causan daños de diferentes formas, patrimonial, psicológico, sexual y físico. Para las democracias es un desafío, por cuanto pone en peligro la estabilidad política y es aprovechada por los detractores de aquella.

Donde hay violencia, no hay respeto a los derechos humanos. El uso de la violencia no se justifica en los gobiernos democráticos, porque éstos garantizan el respeto a los derechos de las minorías; se permite el pluralismo político e ideológico y se establece además, el Estado de Derecho. En ese sentido puede concluirse que nadie necesita hacer uso de la violencia para que su voz se escuche. Sin embargo, la realidad demuestra todo lo contrario. Incluso los institutos políticos de ideología liberal promueven la violencia callejera.

Por otra parte, América Latina, la violencia se vincula por lo general con el crimen organizado, tráfico de drogas, lavado de dinero; en fin. Estudios criminológicos, aseveran que la criminalidad es un fenómeno asociado con la pobreza, que es otro serio problema regional. Asimismo, es digno de considerar la violencia intrafamiliar, especialmente contra la mujer. Entendida en sus diferentes manifestaciones patrimonial, físico, sexual y psicológico.

La corrupción

Es un acto que va contra la ley; se configura cuando una persona abusa del poder para obtener un beneficio para sí misma. Su prevención es responsabilidad de los Órganos de Estado. La no probidad obstaculiza la gobernabilidad democrática. Un país democrático respeta los derechos fundamentales del ser humano; por ello, afirmamos que la corrupción es un desafío para la democracia, pues sus conductas son contrarias a la legislación. Según declaraciones de la OEA, la corrupción es un fenómeno mundial que representa un grave obstáculo al desarrollo social de los pueblos. En las reuniones Cumbres de las Américas, los gobernantes han expresado su compromiso de luchar contra la corrupción; problema que como se dijo, atenta contra la democracia, la gobernabilidad, las instituciones, el desarrollo económico y social, la lucha contra la pobreza, la confianza ciudadana y la estabilidad política.

En El Salvador se regulan aspectos pertinentes, relacionados con la corrupción.

a) Constitución de la República (1983). Artículos 240 y siguientes.
b) Código Penal. Artículos 325 - 333
c) Ley sobre el enriquecimiento ilícito de funcionarios y empleados públicos.
d) Ley de Ética gubernamental
e) Ley de la Corte de Cuentas
e) Entre otras

La pobreza


Se define como carencia de lo necesario para el sustento material. Una persona pobre, soporta privaciones por sus limitados recursos económicos. También puede decirse que pertenece a la clase social más modesta. Combatir la pobreza, es el desafío más grande para los gobiernos democráticos de América Latina. Según la UNICEF, la mayoría de pobres son niños. La democracia establece el bien común, como fin del Estado. El bien común tiene que basarse en la justicia distributiva. La finalidad de la democracia es el desarrollo sostenido de la economía y que los beneficios se reflejen en la calidad de vida de todos los habitantes.

Enfatizando, la pobreza debe superarse (En 2008, en América Latina y el Caribe, el 33,2% de la población; unos 182, 000, 000 de personas vivía en la pobreza, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe); el crecimiento económico deber ser con equidad, y reflejarse en la calidad de vida de las personas. Lo que implica, implementar políticas públicas en el área social (empleo en igualdad de oportunidades, educación, salud, entre otros). De esa manera se garantiza la gobernabilidad democrática de los países de América Latina.

En conclusión, los problemas abordados son comunes a las democracias en América Latina; y por supuesto a la humanidad en su conjunto. En la búsqueda de soluciones los gobiernos y sus gobernantes se han extraviado constantemente. Ello, ha agudizado los conflictos internos de los pueblos; sobre todo, porque los detractores de la democracia, siempre terminan culpando al sistema; pues los que sueñan con instaurar dictaduras, ven en la pobreza su principal aliado, y jamás se interesarán por coadyuvar con su disminución; mucho menos, con su erradicación.
Siempre veremos a los enemigos de la democracia, culpando a los gobiernos (de derecha); a la empresa privada e incluso a los medios de comunicación social; y su prédica redentorista, irá encaminada a convencer a los incautos; llegar al poder, luego enquistarse en él; distribuir los pocos recursos del Estado, para finalmente cumplir su ansiado proyecto de establecer la dictadura del proletariado, que sus líderes ideológicos plasmaron en teoría; pero que jamás, dará resultado positivo a favor de los más necesitados.
Lic. Jaime Noé Villalta Umaña
Prof. y Abg.