Normalmente encontramos en la excusa "no tengo tiempo" la razón para no hacer lo que debemos. La realidad es que el tiempo es el recurso que no podemos variar. Podemos decidir que hacemos con él, osea, fijar nuestras prioridades.

Por: Victor Gonzalez

Como Coach de Negocios, cuántas veces no habré oído la excusa de “No tuve tiempo” por no haber cumplido las tareas. Lo que yo oigo realmente es “No supe valorar el resultado y tampoco supe priorizar y como consecuencia no planifiqué las cosas”¡que es de lo que realmente se trata!
Cualquier experto en la gestión del tiempo te dirá que debes hacer una lista y planificar tus tareas diarias o semanales. Parece fácil….y lo es, pero primero debes considerar lo que vas a poner en la lista y cómo planificarlo.
El primer paso es tener unas metas bien definidas. Sin ellas, planificar te va a resultar complicado por dos razones. Primero, no tendrás ninguna forma de guiarte a la hora planificar tus actividades; y segundo, te costará trabajo motivarte a ti mismo para completar las tareas de tu agenda que no son inmediatamente gratificantes.
Entonces antes de hacer una lista de tus tareas diarias (lo cual es necesario), revisa tus metas a medio y largo plazo y guárdalas en una lista que puedas ver a menudo. Llevar un registro, el proceso de hacer un planning, priorizar, y planificar sobre papel, es algo valioso en sí mismo.
Debes comprender tu propio sistema de valores. ¿Qué es lo que más valoras? ¿Es riqueza, creatividad, actividad sociales, tiempo con la familia, el negocio? Debes evaluar tus prioridades y planificar tu tiempo por orden de importancia…y es importante que no tengas dos cosas que valoras mucho compitiendo una contra la otra ….¡acabará mal!
Evalúa y entiende tus ciclos naturales, es decir, debes saber qué tipo de actividad hacer, para alcanzar el máximo rendimiento. Algunas personas piensan mejor por la mañana, a algunos les gusta la actividad física a medio día etc… Debes determinar tus puntos fuertes y débiles en lo que al tiempo se refiere y planificar tus tareas más difíciles cuando estés en tu mejor momento para dicha tarea.
Aprende a decir “no” a la gente, incluido tu pareja, amigos, niños y padres. Si no se trata de algo que te va llevar a donde tú quieras di No. Eso te llevará hacia una estrategia más general para ir eliminando de forma regular las tareas innecesarias que no estén relacionadas con tus metas o el mantener un estilo de vida equilibrado.
Haz que los demás estén al corriente de tu agenda y tus esfuerzos para manejar el tiempo, y solicita la cooperación de tu pareja, tu familia y tus compañeros. Un problema compartido es un problema “dividido por 2,3,4…”.
No hagas cosas que puedan llevarte al fracaso. Sé realista en lo que puedes conseguir. La regla es que no sobre estimes lo que puedes conseguir a corto plazo pero sí subestimar lo que puedes conseguir a largo plazo.
Y finalmente, date una recompensa cuando gestiones tu tiempo de forma eficaz – has conseguido una meta y debes celebrarlo


Para alcanzar el éxito primero debes fijar tus metas. define tus prioridades, es el primer paso para alcanzar el éxito. Luego establece y sigue un plan para conseguirlo.