A la hora de comprar un electrodoméstico para nuestro hogar, tenemos que tener en cuenta numerosos factores externos, entre ellos no solo cuenta el mejor precio y calidad, sino el ahorro energético, la durabilidad y la fiabilidad del producto.

Por: Ramiro González

Hoy en día, disponemos en el mercado de una amplia gama de electrodomésticos, adaptados a las necesidades de una casa, con capacidad de ahorro de energía y a precios accesibles a la sociedad.

Los electrodomésticos por excelencia a los que solemos prestar más atención y que a la hora de comprar nos interesa que sea el mejor en cuanto a calidad y precio son: el televisor, el frigorífico, la lavadora y en menor cantidad el lavavajillas, entre otros.

El televisor es el aparato por excelencia. Al ser el medio de comunicación más recurrente para la transmisión y recepción de información, es desde aproximadamente 1927, el fenómeno de masas más importante. Siendo en blanco y negro las primeras televisiones y de dimensiones diversas, en la actualidad, la evolución de la televisión ha dado un giro de 180 grados. Disponemos de televisiones cuya resolución grafica y sonora cada vez está más perfeccionada, HD, Full HD, LED, LCD, Digital, etc. disfrutando de una calidad de imagen y sonido perfecta, además a través de ella tenemos acceso a Internet y podemos programar el idioma, audio y subtitulo de cualquier visualización televisiva. Cuando antes disponíamos de una o dos marcas potenciales de televisores, hoy en día contamos con innumerables firmas, dedicadas a la electrónica y de características, precios y calidad diferentes. Las marcas más conocidas como Sony, LG, Thomson, Philips, Panasonic o Samsung son las más prestigiosas en cuanto a televisores HD, LED, LCD, 3D o Digital.

El frigorífico, la lavadora y el lavavajillas son electrodomésticos que, para el día a día cotidiano, son indispensables en un hogar familiar. Estos electrodomésticos, en los tiempos que corren, disponen de mecanismos de ahorro energético que supone un ahorro económico en cuanto a luz y agua.

Ya no buscamos la estética de un frigorífico o una lavadora, buscamos el ahorro, la calidad y la capacidad de dicho aparato. Los frigoríficos de antaño simplemente enfriaban y mantenían los alimentos frescos pero su durabilidad era escasa y el gasto energético era mucho mayor, hoy en día, los frigoríficos disponen de un sistema Nofrost (un sistema de enfriamiento por aire que evita la formación de escarcha en el aparato y por lo tanto, que haya que descongelarlo dos veces al año. Esto es así porque al enfriar por aire, no presentan superficies frías donde condensarse la humedad, de esta manera la conservación de los alimentos es más saludable) y de ahorro energético A+ o A++, al igual que las lavadoras o los lavavajillas, los cuales ambos, ya disponen de un sistema electrónico y programado lo cual supone una ventaja para el ahorro de luz y agua, A+. A++. A+++, al disponer de varios programas de lavado.

Por lo tanto, a la hora de comprar un electrodoméstico para nuestra casa, queremos la mejor calidad y el mejor precio del producto que adquirimos, pero, en tiempos de crisis, no solo buscamos el ahorro en cuanto al precio del producto sino también el ahorro energético, pues de esta manera el ahorrar sale mucho más efectivo.

Ramiro González de María
Experto en electrodomésticos, electrónica, y aparatos electrónicos en general.