Este artículo versa sobre algunos aspectos relacionados con este municipio. El Salvador se divide en 262 municipios; y el referido es uno de ellos.
Hace unos días fue creado el lema “Yo soy El Congo”; y se le identifica con algunas frutas; tal como muestra el logo publicitario en uso (sandía, piña y un melocotón o naranja, pues no se logra identificar con precisión).

¿Por qué escribo en esta ocasión?
Por el error grave que han cometido. Soy de El Congo. Desde mis primeros años de vida, recorrí los 8 cantones y 35 caseríos que le conforman; recuerdo que hace años, en el Cantón El Guineo se cultivaba la piña y árboles frutales como la naranja y mangos de clase (epíteto que hace referencia a ciertas especies, por ejemplo, mango coco, papaya, machete, en fin); sin embargo, jamás he visto cultivos de sandía, la cual se cultiva en cierto tipo de suelo (arenoso), con el que no cuenta nuestro territorio. Por otra parte, en nuestros días, ni se cultiva naranja en grandes proporciones; mucho menos, piña.
 
Se está creando una falsa identidad. ¿Cómo podemos entonces identificar a nuestro municipio? Son diferentes las variables que se pueden tomar en cuenta, sin embargo, haré una somera descripción de algunas de ellas.
 
Como todo salvadoreño, la población cuenta con sus modismos, que le identifican; no poseemos ningún asentamiento que muestre nuestras raíces étnicas. Algunas leyendas propias, son el Tabudo, que entre otras cosas es un hombre desproporcionado en sus extremidades inferiores; las cuáles son grandes con respecto a la cavidad torácica y abdominal. Éste, según habitantes del Cantón La Laguna ha sido visto por los pescadores de la zona.
 
En lo atinente a sus tradiciones; vale destacar que la Patrona es La Virgen de la Asunción; sus fiestas son del 8 al 15 de agosto; siendo este último el que se dedica de manera especial al aspecto cultural religioso. Se celebra la Semana Mayor o Semana Santa; las alfombras son parte de esa tradición; en Navidad, se acostumbran los nacimientos, aunque no todos le dedican especial interés. Sus comidas típicas las pupusas y el atole agrio de maíz negrito; a este último suele agregársele frijoles, alguashte (preparado con semilla de ayote). En la actualidad es comercializado en diferentes lugares de la ciudad; sin embargo, el más conocido es el de Doña Vilma X, quién tiene décadas de venir preparando esta deliciosa bebida típica.

Su economía depende de los sectores primario y terciario. Así las cosas en lo referente al primero, se cultiva maíz, frijol; pero también cafeto y caña de azúcar; pero sin olvidar que en el Cantón La Presa, aún se practica la ganadería (ganado vacuno, especialmente). En lo referente al segundo sector, tenemos un comercio formal e informal; lo que ha dado a la ciudad, un mediano desarrollo. Sus 77 años de vida, le han permitido un progreso lento, pero perceptible. ¿Qué hace falta? En la percepción de su servidor, es necesario impulsar la industria; pues no se cuenta con este tipo de sector, ello podría darle mayor crecimiento y desarrollo.

En lo atinente a la geografía física, podemos considerar como sobresalientes los siguientes recursos hídricos: Río Mal Herido, Río Lágrimas, Río Cañas y Río Obraje; se cuenta además con el 80% del Lago Coatepeque. Además, parte del nuestro territorio se encuentra en el Área Protegida, denominada: “Complejo Los Volcanes”; pues el Teshcal (lava del Volcán San Marcelino), ha formado incluso una fuente de agua denominada “El Tata Matías”, en Cantón La Presa. En el siguiente sitio, encontrará más información al respecto (http://elcongovillalta.blogspot.com/).

Así las cosas, se creó un logo que no identifica a mi municipio. Ahora bien, por terquedad o ignorancia, se justifican en que hace años en El Congo, a la altura de la Carretera Interamericana, sobresalieron las ventas de frutas; lo mismo que jugos y licuados preparados con aquéllas; pero en el momento actual, no se comercializan las bebidas antes dichas. ¿Por qué? Las razones son varias, pero algunas de ellas, son las que explico a continuación. Los ciclistas del Movimiento de Alcohólicos Anónimos de la Línea del Doctor Ayala, han disminuido la práctica del referido deporte (todas las tardes viajaban de Santa Ana a El Congo); aunado a esto, la imposibilidad de realizar retorno en la zona; el que se encuentra aproximadamente a un kilómetro. Además, en el tramo de El Congo hacia Santa Ana, sobre la relacionada carretera, existen numerosos puestos de comercialización de fruta, y que no pertenecen al territorio del municipio en estudio, sino que se corresponden con el de Coatepeque y Santa Ana.

Por otra parte, son dos cosas diferentes, que haya venta de licuados, jugos y ventas de frutas, a que alguna vez hayamos practicado la fruticultura; pero además, uvas, manzanas y otras de clima frío, no se producen en gran escala en El Salvador, sino que éstas las exportamos. Así las cosas, desde cualquier ángulo que veamos el municipio, no podemos decirle a las generaciones actuales y futuras, lo mismo que a las naciones del mundo, que nos identificamos con las frutas.


En suma, somos un municipio que practica la agricultura, caficultura, ganadería; pero también el comercio formal e informal; sin dejar de lado el sitio más importante de la zona, me refiero al LAGO COATEPEQUE, sitio turístico, independientemente de que a la fecha, no se le dé la importancia que demanda; y el Teshcal; lugar ecoturístico.

http://elcongovillalta.blogspot.com/p/el-congo-breves-apuntes-historicos.html

Por Lic. Jaime Noé Villalta Umaña
Prof. y Abg.