El pueblo salvadoreño no tiene por qué preocuparse; pues su redentor, el Sr. Mauricio Funes (actual presidente de la república (2009 – 2014), prometió crear una “Fábrica de Empleos”.
Observe que digo "el redentor"; pues el referido Presidente se autodenomina como tal, cuando dice que su gobierno es a favor de las mayorías. ¿Encuentran empleo los salvadoreños?

El desempleo en El Salvador

El desempleo en El Salvador constituye uno de los graves problemas sociales que afectan el desarrollo y crecimiento económico. La pobreza tiene sus raíces en la falta de superación personal, es decir cuan apta está una persona para insertarse en el mercado laboral. Aunado a lo anterior, tenemos la falta de oportunidades, pues la demanda sobrepasa la oferta; y otros factores que se analizarán a continuación. Cada año las universidades y otras instituciones de educación superior gradúan a centenares de profesionales en las distintas áreas del saber humano. Muchos de estos profesionales, carecen de la capacidad y experiencia laboral necesaria para encontrar un empleo. Algunos pocos logran conseguir un trabajo dignamente remunerado; otros están subempleados, muchas veces en áreas que no tienen nada que ver con su profesión y con salarios injustos.

Son muchas las variables, pues tampoco podemos pasar desapercibido que hay casos en que los empleos son obtenidos gracias al tráfico de influencias, muy popular en nuestro medio, donde los partidos políticos juegan un papel preponderante. Por otra parte, el Estado que según mandato constitucional, tiene la obligación de proporcionar ocupación técnica, manual o intelectual al trabajador, no está cumpliendo a cabalidad con su función; esto debido a múltiples variables. En todo caso, son las empresas, quienes de acuerdo con las leyes de la oferta y de la demanda lo generan, por supuesto según la necesidad o conveniencia. Es necesario comprender que cuando se demanda un producto, los niveles de producción tienen que aumentar, es en este momento en que las empresas crean nuevos empleos (los empleos no se crean por Decreto; es el mercado mismo, con las leyes que le rigen, que obligan a los productores a demandar mano de obra; servicios técnicos o profesionales).

Hasta aquí hemos analizado algunas variables que inciden en la falta de empleo en El Salvador, pero consideremos otras, tal como se muestra a continuación:

a) Falta de preparación técnica y profesional. El mundo globalizado exige la adquisición de nuevos dominios curriculares, como lo es por ejemplo el aprendizaje del idioma inglés.

b) La oferta de empleo es inferior a la cantidad de profesionales que lo demandan.

c) El tráfico de influencias que generan los partidos políticos.

d) Negligencia por parte del Estado en crear las estrategias que le permitan cumplir con su mandato constitucional de proporcionar empleo al trabajador.

e) Falta de inversión privada, nacional y extranjera.

f) Falta de estrategias mediante las cuales podría exportarse profesionales a aquellos países que por circunstancias diversas necesitan, no sólo de mano de obra calificada, sino de servicios profesionales. El gobierno, a través del Ejecutivo podría celebrar convenios de cooperación con los países antes señalados.

g) No existe una visión de nación, todo se mueve de conformidad con mezquinos intereses particulares de carácter político partidarista, lo que viene a entorpecer cada vez más nuestra ya complicada situación.

h) La edad que de conformidad con la Ley de Pensiones se requiere para jubilarse no permite que los jóvenes se incorporen al trabajo. Orientado en ese mismo sentido, muchos trabajadores en edad de jubilarse no lo hacen debido a las bajas pensiones.

i) Los bajos salarios no estimulan el trabajo, por lo que muchos profesionales prefieren ir en busca del sueño americano.

j) La inseguridad que se vive en el país, inhibe la inversión de empresas extranjeras e incluso provoca fuga de capital.

k) El conflicto ideológico de la Izquierda Política (FMLN), siempre han sido enemigos de la empresa privada (a pesar que son unos mantenidos de ella); es una variable más; pues hoy que gobiernan el país desde el Ejecutivo; con mayoría parlamentaria; con una Corte Suprema de Justicia, que siempre se ha identificado con la supracitada corriente ideológica; en fin, no son capaces de garantizar las condiciones de seguridad que se requieren para atraer la inversión privada tanto nacional como extranjera.

l) La persecución tributaria y los nuevos impuestos creados por el gobierno de turno.

El momento actual que se vive en El Salvador, nos debe llevar a reflexionar, porque el pueblo, no necesita de limosnas estatales para sobrevivir; los salvadoreños, necesitan oportunidades de empleo; que se mejoren los salarios; que haya acceso a una vivienda digna, por un precio justo; acceso a la educación y a la salud; en fin; pero no estar recibiendo uniformes, zapatos o útiles escolares, simplemente porque fue una promesa de campaña, del que ahora funge como presidente de la República; y lo peor, le salen carísimos al pueblo salvadoreño, porque al final quien paga todo, es el pueblo. Por otra parte, se focaliza el subsidio al gas propano; y no se piensa en el fenómeno cascada, que definitivamente encarecerá los alimentos procesados para el consumo directo, pupusas, tortillas, en fin; cuando la entrega de los uniformes, zapatos y útiles escolares, perfectamente pudo focalizarse.

Los subsidios estatales no serían necesarios, si el pueblo tuviera salarios dignos, que les permitieran a las familias satisfacer sus necesidades. Las decisiones del gobierno deben ser responsables; no simplemente disparates.


Dicho todo lo anterior, los salvadoreños tenemos que seguir conformándonos con los pocos recursos que tenemos; luchar día a día por construir nuestro país, aún en medio de las difíciles situaciones que se viven. Los gobiernos de izquierda son incapaces de resolver los problemas de los pueblos, a lo mucho, expropian, le quitan la riqueza al que la posee; pero, el grave problema de la izquierda es que NO PRODUCE. De manera que la FÁBRICA DE EMPLEOS, fue una promesa demagógica de campaña electoral; sólo existe en el cerebro del actual Presidente (Sr. Mauricio Funes)
Por Lic. Jaime Noé Villalta Umaña
Prof. y Abg.