Hoy, Decidí Dejar de Fumar

Entonces pienso, es otro de mis malditos insomnios, y comienzo a revolcarme en la cama, para acomodarme lo mas convenientemente y tratar de conciliar nuevamente el sueño, pero no lo logro, al contrario estoy más despierto.
Hace cinco días que tengo un dolor de cabeza, por ratos algo fuerte y luego el dolor es tenue pero permanente, quizá se trate de la insolación o algún síntoma de resfrío como otras veces; pero cinco días nunca me había pasado. Tomo medicinas para el resfrío y el dolor de cabeza, pero no siento mejora, sigue el molestoso dolor de cabeza.

En el maldito insomnio pienso: porqué me siento algo débil anímicamente, y nuevamente tengo el dolor de cabeza, o quizá sea un problema cardiaco, pero si siempre he sido tan sano y fuerte, no creo, pero… porqué no, si ya tengo cincuenta y dos años y pronto cumpliré un año más, y sé que a partir de los cincuenta todas las personas tenemos problemas cardiacos, principalmente aquellos que fumamos… pero, si yo no fumo mucho, apenas llego a los diez cigarrillos diarios, sin embargo otros fuman dos veces más… o quizá cinco veces más, ellos deben cuidarse pero yo no, porque no fumo mucho… trato de ser estúpido y ubicarme en la lista de los “poco fumadores” quizá para justificar mi defectuosa costumbre de fumar, y que no lo considero un vicio, sino lo considero…sino lo considero…sino lo considero…¡¡una estupidez!!

Cada mañana al levantarme y “antes de desayunar”, me meto al baño para cumplir mi rigurosa costumbre, sentado en el wáter prendo mi primer cigarrillo, como si fuera una costumbre sagrada; y si no lo cumplo me siento malhumorado y un idiota más del montón.

Luego llega el momento del desayuno, me tomo una taza de café algo cargado y otro cigarrillo más; entonces me siento algo mareado, mis ideas no están tan claras, y todavía tengo que salir al trabajo, entonces antes de salir al trabajo me fumo otro cigarrillo más…, quizá esto me haga bien, pero al contrario me siento embriagado y hastiado… en una hora me he fumado tres cigarrillos…sin motivo…sin necesidad… simplemente por mi maldita costumbre tempranera de fumar, renunciando al bondadoso desayuno que es el primer alimento que ingerimos en el día, o mejor dicho que ingieren los que no fuman, los que sí se quieren y cuidan su salud.

Los siete cigarrillos restantes “que debo fumar” en el transcurso del día, los haré por la tarde o en cualquier momento, cuando se me ocurra, no cuando realmente lo necesite debido al problema de la adicción, pienso que si no existiera la ley de prohibición de fumar en lugares públicos, fumar sería un desastre, yo ya no fumaría mis diez cigarrillos sino quince o quizá veinte y quién sabe hasta más… sigo pensando que soy muy estúpido.

Pero… porqué la maldita costumbre de fumar? , si estoy consciente que es dañino para la salud, a parte de producir el cáncer, todo el rato pierdes tu lucidez, eres un imbécil por provocar tu propio mal, y peor aún cuando sabes que tu acompañante indirectamente está siendo contaminado por el horrible humo , además de que tu ropa y tu cuerpo huele a tabaco, lo que es repugnante... entonces hoy he decidido dar el primer paso… me levantaré y cambiaré mi asquerosa costumbre… pero con una condición le digo a mi esposa… ustedes (mi familia) me apoyarán y comprenderán mi malhumorado genio que creo que será pasajero mientras dure mi tratamiento voluntario, en vez de fumar en la mañana como siempre, ingeriré el primer alimento, no debe faltar vegetales ni frutas y algunos dulces que suplirán al asqueroso tabaco.

Y, a la hora de levantarme de este memorable e histórico día, saben que hice? Me levanté media hora más tarde, destruí la reserva de cigarrillos que tenía guardado por costumbre para el día siguiente, no entré al baño, sino lo hice después de tomar el desayuno… sentado en el wáter pienso que soy otro sujeto y mirando mi mano vacía, sin el inquilino humeante y digo sonriente, por fin te desalojé maldito, ya no estaremos juntos todas las mañanas, te cambiaré por un buen amigo… la lucidez.

He impreso este pequeño examen de mi conciencia con letras grandes y un estilo de edición agradable a la vista, y saben qué hice? Lo puse en un cuadro como si se tratara de un diploma y está colgado precisamente frente al wáter de mi baño privado. Han transcurrido 30 días y me siento perfectamente, ya no tengo el dolor de cabeza, respiro mejor, tengo mejor físico y me siento ágil, ya no huelo a humo de tabaco…¡ ah, he mejorado mi sistema urinario!.. Creo que ahora sí me animaré a terminar el libro que estuve escribiendo hace algunos años… pero eso es otra historia…. Chao.

DEJAR DE FUMAR ES VOLVER A VIVIR.

Un nuevo amigo:
Juan Francisco Umeres R.
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