La tecnología RFID, desde su llegada, ha generado muchas expectativas ,debido a que facilita la identificación de ítems, animales e incluso de personas. Aparte de esto, dicha tecnología también es bastante usada para rastrear y localizar productos.

Por: Julian Palacio

Cuando se hace referencia a mecanismos de identificación automática, es posible que se mencione a la tecnología RFID, la cual ha venido dando mucho de qué hablar en los últimos días. La RFID es un dispositivo que se basa en dos partes principales: una etiqueta y un mecanismo lector. El escáner, por su parte, tiene como propósito tomar la información que se incluye en las etiquetas en aquellas situaciones que éstas entran en su rango de acción. El rango de acción de un lector RFID es de más alcance que el de otros mecanismos, tales como los códigos de barras. Así, mientras que un dispositivo de escaneo de códigos de barras necesita tocar una etiqueta o estar cerca de ella, un escáner RFID está capacitado para leer rótulos a distancias que van desde unos centímetros hasta varios metros. Con posibilidad de lectura no sorprende el revuelo que este tipo de dispositivo genera en estos tiempos modernos, al punto en que un número considerable de personas cree que pronto suplantará a los códigos de barras. Por otra parte, vale la pena indicar que una etiqueta RFID tiene un espacio para guardar datos, el cual es ciertamente más amplia que la de otros sistemas.

La tecnología RFID ha venido siendo introducida en varios lugares, en especial en aquellos en los que se debe encontrar con rapidez a varios productos. Asimismo, este método de identificación es implementado para el rastreo de mercancías en movimiento, dentro de una zona determinada, en lo cual un mecanismo lector halla una etiqueta y recoge su información, deduciendo el tipo de elemento y su ubicación. Dado que todo esto se produce con mucha rapidez, el manejo de productos terminados y de carga se hace mucho más simple y más preciso.

La RFID puede ser aplicada de tantas formas que ya algunos la utilizan para ver de cerca a sus mascotas, mediante diminutos rótulos que pueden ir en un collar o incluso por debajo de la piel de un animal. Con este enfoque se busca dar una señal de alerta al legítimo dueño de un animal, cuando éste último sale de su “perímetro autorizado”, previniendo cuestiones como por ejemplo la pérdida, el robo y el secuestro de mascotas.

La tecnología RFID cada vez permite el desarrollo de etiquetas más pequeñas, pero más poderosas, al punto en que ya algunas personas -sin ser obligados-, han tomado la decisión de llevarlas debajo de su piel, con el objetivo de hacer más fácil su identificación en escenarios extremos.

La tecnología RFID, desde su entrada, ha generado muchas expectativas ,debido a que permite la identificación de objetos, animales e incluso de hombres y mujeres. En adición, dicha tecnología también es ampliamente usada para ubicar productos, porque con ella su ubicación es mucho más simple. Por tal razón, en el presente, la RFID es crucial en muchos lugares.