Cuando estamos habituados a vivir y trabajar en una sola ciudad, dentro de un mismo país por muchos años, es fácil llegar a la conclusión de que “todos” entienden las mismas reglas de vialidad o urbanidad, de manera que se dan por sentadas las maneras de interactuar con los demás, y el acto de conducir un coche no es la excepción.

Por: Francisco Aguirre

Si salimos de viaje y decidimos rentar un coche, sería de enorme utilidad contar con un seguro de coche que nos respalde, pues frecuentemente podemos encontrarnos atrapados en un callejón sin salida, literalmente.

Conducir un automóvil en otros países:

Manejar en países como Estados Unidos, Canadá o países europeos tiene la ventaja de que la gran mayoría de conductores respetan los límites de velocidad, señalamientos, dar prioridad al peatón, etcétera. En estos lugares el turista debe fijarse y entender bien dichos señalamientos, pues no sería difícil que, involuntariamente, infrinja alguna norma.

En países como Brasil, existen ciudades donde la población sigue acostumbrada a caminar por las calles, mientras las banquetas están casi vacías. Aquí un viajero puede preocuparse menos de las multas e infracciones, pero debe estar atento cuando pase junto a familias o niños que juegan. En este caso, un seguro que cubra accidentes a terceros, sería una buena alternativa.

En su capital y en otras ciudades como Taxco, México tiene la peculiaridad de contar con calles que parecieran hechas para perder la orientación debido a tantas curvas, calles cerradas, calles sin nombre (visible) o calles con números que no siguen un orden ascendente o descendente.

No obstante, el lugar que hasta ahora me parece más difícil para manejar, es Katmandú, capital de Nepal, donde es impresionante ver cómo los peatones, motociclistas, coches y camiones “conviven” unos junto a los otros, sin que aparentemente haya problema por la clara diferencia de tamaños o pesos de los anteriores.

Andando por las calles de Katmandú es fácil ver coches frenando de improviso para no atropellar a los peatones que se toman la preferencia de paso para cruzar cualquier calle; las motocicletas hacen lo propio con los camiones y ninguno de ellos respeta su carril. En calles de doble sentido, es fácil ver a los coches de ambos lados, rebasando a otros, pero lo hacen ¡invadiendo el sentido opuesto! En este caso, bien harían los conductores muy cuidadosos en contratar seguros de coches de amplia cobertura, o incluso tomar un taxi!

Por favor no vaya a malinterpretar estas palabras; viajar a lugares distintos a los habituales puede ser una experiencia maravillosa llena de experiencias, sabores y colores nuevos, pero es seguro que usted y sus acompañantes la gozarán más y mejor en tanto no se encuentren sorpresas desagradables en el camino.

Si requiere un seguro de coche, por favor no dude en consultarnos, pues contamos con la más amplia gama de seguros de coches para usted.

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