Un control de acceso se hace más robusto si cuenta con sistemas biométricos como aquellos que cotejan huellas digitales, patrones oculares y hasta la forma de la mano.

Por: Jim Keller

Las compañías que realmente se preocupan por la seguridad deberían considerar el uso de la autenticación biométrica. Este tipo de autenticación es más segura que el uso de passwords porque, por lo general, no se requieren y con ello se evita que las personas se olviden de ellos. Es imposible que alguien deje sus cualidades de biometría en casa o que otro se las robe (a pesar de lo que se pueda haber visto en el cine). Con el uso de las tarjetas inteligentes y la autenticación biométrica se logra un control de ingreso, que sólo los que deben; lo pasarán.

La primera cuestión en la que hay que pensar es qué tipo de sistema de autenticación biométrica es el que se va a usar. Algunas formas de biometría son más fáciles de implementar y más aceptables para los empleados que otras. Consecuentemente, la autenticación por huellas digitales y la autenticación por firma son dos mecanismos que no resultan ser problemáticos para la mayoría de empleados. En todo caso, antes de optar por un sistema en particular se deberían tener reuniones con los empleados y consultar su opinión al respecto.

Una vez se ha decidido qué tipo de biometría se va a usar, se debe analizar la mayor cantidad posible de productos, con el fin de acceder a algo que se ajuste a las necesidades de la empresa o negocio. Algunos productos pueden ser más efectivos y seguros que otros, por lo que conviene hacer una investigación concienzuda.

De la misma forma, se recomienda mantener el sistema de autenticación que se tiene y añadirle la biometría, con el fin de permitir un cambio gradual que no vaya a resultar muy sorpresivo. Con esto se les da la oportunidad a las personas de que se adapten al nuevo sistema, a la vez que se cuenta con una autenticación dual. Otra manera, gradual de implementar la biometría es montar sistemas de éstos en algunos departamentos o áreas que más los requieran y luego ir cubrimiento los espacios restantes.

Lo cierto es que cuando se decide implementar un sistema biométrico, en un ambiente laboral, hay que hacerlo de la manera adecuada y así evitar que los empleados se vayan a sentir incómodos. De esta manera, se debe explicar todo lo que un sistema de este tipo implica y contestar las preguntas que los trabajadores puedan tener. Después de todo, los sistemas biométricos no dejan de ser algo nuevo para la mayoría de personas.

De la misma forma, se recomienda mantener el sistema de autenticación que se tiene y añadirle la biometría, con el fin de permitir un cambio gradual que no vaya a resultar muy sorpresivo. Con esto se les da la oportunidad a las personas de que se adapten al nuevo sistema, a la vez que se cuenta con una autenticación dual. Otra manera, gradual de implementar la biometría es montar sistemas de éstos en algunos departamentos o áreas que más los requieran y luego ir cubrimiento los espacios restantes.

Los sistemas biométricos hoy tienen muchos usos, en especial en herramientas de seguridad y control de acceso.