Hoy en día no se deja de hablar de la llamada "ley de atracción" o "El Secreto", que intenta explicar cómo se puede alcanzar objetivos y obtener logros, principalmente materiales, utilizando la mente para "atraerlos". Esto es una mentira new age y un error; el verdadero enfoque de la ley es otro. La ley de la atracción como concepto nuevo, y por cierto muy lucrativo para sus creadores, es algo que ha generado mucha discusión y especialmente mucha difusión en los últimos tiempos.

Se trata de "El Secreto". La "fórmula mágica" (muy entre comillas) que le permite a uno lograr todos sus sueños, alcanzar todos sus objetivos y obtener cualquier tipo de bienes materiales. Todo esto se logra simplemente por la módica cantidad de: pensar.

Suena fácil. Sospechosamente, quizás. Pero esa es la idea que se ha estado vendiendo últimamente. Incluso se ha utilizado el pretexto de que ésta es la forma en la cual la mayor parte de la gente exitosa a lo largo de la historia ha logrado sus objetivos. Aparentemente, con el simple hecho de pensar en algo, lo estamos atrayendo.

Esto funciona, también aparentemente, con pensamientos positivos y negativos; Es decir que si pensamos en el éxito lo estamos atrayendo a nosotros, pero a su vez, si pensamos en el fracaso, o en cómo no estamos logrando nuestros objetivos, también atraemos al fracaso. Se le atribuye al universo un cierto funcionamiento del estilo karma, en donde el mismo responde con energías positivas y negativas (atrayendo y repeliendo, respectivamente) a cada uno de nuestros pensamientos.

Si usted, que lee estas palabras, es una persona con un mínimo sentido común, se dará cuenta que esto no es una explicación racional del funcionamiento de la existencia humana, sino que es en definitiva un derivado de la fé. Tratémos de ver a este tema como lo que verdaderamente es: una cuestión psicológica y de mentalidad.

El universo no es un catálogo
del cual uno puede elegir cosas y obtenerlas por sólo desearlas.

El universo tampoco responde con "energías positivas" o negativas a nuestros pensamientos positivos y negativos. Nosotros somos los únicos responsables de nuestras decisiones, que derivan de nuestros pensamientos y que tienen consecuencias en el mundo externo.

La ley de atracción simplemente se refiere a que mediante la mentalización sobre un logro (estar conciente, pendiente y atento al objetivo más de lo que se estaría normalmente) se puede llegar a encontrar oportunidades o "abrir puertas" que permiten un avance progresivo hacia el objetivo.

Este es el verdadero significado de El Secreto: Ser conciente y dedicado, con un fin definido y específico, y estar mentalizado -incluso la mayor parte del día- en el logro del objetivo. Ponerse en este tipo de estado mental permite detectar oportunidades, contactos, información y datos -piezas de un rompecabezas- que sirven para eventualmente alcanzar el objetivo, y que de otra forma hubieran pasado desapercibidos.

Si no se combina este estado mental con una actitud emprendedora, es decir de acción, no se logrará absolutamente nada. La clave para "atraer" es estar permanentemente conciente de la meta, y actuar sin dudarlo ante cualquier posibilidad de realizar alguna acción específica (hablar, conocer, preguntar, investigar, contratar, etc.) que usted crea que lo llevará más cerca de su objetivo. Quedarse solamente en el pensamiento es un absoluto error.