Decía en un anterior post que: cada vez sabemos menos sobre más cosas.  Octavio Uña Juárez, catedrático de Sociología (URJC), coordinador del Grupo de trabajo Sociología de la comunicación y del lenguaje del XI Congreso Español de Sociología, celebrado en Madrid 10, 11 y 12 de julio de 2013, nos dice que las generaciones digital  Decía en un anterior post que: cada vez sabemos menos sobre más cosas. Octavio Uña Juárez, catedrático de Sociología (URJC), coordinador del Grupo de trabajo Sociología de la comunicación y del lenguaje del XI Congreso Español de Sociología, celebrado en Madrid 10, 11 y 12 de julio de 2013, nos dice que las generaciones digitales presentan grandes déficits en el lenguaje.

Son más analfabetos, victimas de lo que podríamos llamar síndrome de la “inmediatez comunicativa” que prima el intercambio rápido de datos: outputs e inputs frente a la comprensión y la comunicación.

Los nativos digitales tienen un lenguaje deficiente, "la alfabetización digital no es una garantía contra la barbarie" dice Octavio Uña.

El nuevo universo tecnológico que se ha incorporado a nuestras vidas (los ordenadores, la red, los dispositivos móviles nuevos) ofrece a los que tienen una formación de corte clásico basada en la lectura y la escritura, una formidable oportunidad para trabajar mejor, informarse, investigar, comunicar o, sencillamente, enriquecer su ocio.


El problema que estamos viendo ahora, y se nota mucho en los estudiantes de primer curso, es que los llamados «nativos digitales», los jóvenes que han crecido ya inmersos en un mundo de acceso digital lleno presentan un panorama bastante heterogéneo.

Siempre ha habido diferencias entre los jóvenes que han tenido acceso a libros, a la lectura, que han visto a sus padres leer y aquellos que no han tenido esta experiencia. pues bien, hoy día hay una mayoría de jóvenes con acceso "digital" lleno-dispositivos móviles, ordenadores, uso de la red-, que han sido alfabetizados en el digital, pero que tienen deficiencias en su expresión escrita y oral, dificultades para la inmersión en la lectura o para elaborar o comprender discursos elaborados o complejos.

En otras palabras, la alfabetización digital no es una garantía contra la barbarie.

Estas cuestiones van más allá de los lenguajes o códigos simplificados que utilizan los jóvenes en sus mensajes en los móviles. El problema no es que cambia el modo de la comunicación, sino su densidad y alcance, puede haber más intercambio de datos y menos comunicación, lo que no todo el mundo entiende.

Estas vacaciones intentad que vuestros hijos lean un buen libro y wasapeen menos.

Albert Pérez Novell