Los préstamos económicos (para actividades generadoras de ingresos) a los sectores más pobres de la sociedad que no siempre presentan garantías (y por eso son excluídos del sistema financiero tradicional) han sido un gran impulsador de las economías de Latinoamerica.
Microfinanzas:
Las microfinanzas, a modo de comprensión, son un conjunto de actividades destinadas a la prestación de servicios financieros.

Algunos de los servicios que brindan son: microcréditos, microseguros, microahorros, microleasing, microfactoring, transferencia de dinero, entre otros.

Entre las personas que aspiran a obtener alguno de estos servicios se destacan aquellas en situación de pobreza, personas desempleadas o con bajo nivel de ingresos, microempresarios.

En definitiva, personas que requieren montos pequeños. Estas personas están marginadas del sistema bancario tradicional, ya sea por falta de garantías, historial crediticio o porque no cumplen con los requisitos mínimos.

Encuentran entonces en las microfinanzas una forma de crear y desarrollar sus pequeñas actividades productivas.

El objetivo de las microfinanzas es promover la creación y desarrollo de éstas actividades generadoras de ingreso, no financiando el consumo, sino el capital de trabajo y los activos fijos en un nivel muy básico.

Microcréditos:
Los microcréditos son parte de los servicios financieros que ofrecen las microfinanzas. Tienen por objetivo, a través de la prestación de pequeños préstamos, posibilitar a las personas mencionadas anteriormente que puedan financiar sus proyectos laborales, tanto en la actualidad como a futuro.

De esta manera se fomenta la generación de autoempleo para que puedan ser autosuficientes tanto en su negocio como en el mantenimiento de su familia. Quienes acceden a estos pequeños créditos, son empresarios unipersonales (en gran medida informales), o como ya mencionamos, microempresas sin poder de inserción en el sistema crediticio tradicional por no poder ofrecer garantías.

Los microcréditos tienen como característica ser personalizados. Se toma en cuenta el proyecto de negocio, el rubro, la familia, la persona, comportamiento económico, etc. de cada uno de los clientes . Antes de otorgar el microcrédito se hacen visitas a los solicitantes, para hacer distintas evaluaciones, como pueden ser inventarios, balances, flujos, etc.

Esto demuestra que el otorgar microcréditos no es un trabajo de mostrador, si no que al no contar con garantías reales se debe estudiar las proyecciones a futuro de los negocios y la asesoría constante es también una característica presente.