En el marco actual las empresas necesitan destinar mayor presupuesto a la formación de comerciales como factor importante para el desarrollo del negocio, ya que la competencia es muy elevada.

Por: Carlos Tello

 Como todos sabemos, entre los principales objetivos de las empresas destacan la supervivencia y la obtención de beneficios, ambos objetivos van estrechamente unidos y a su vez, también están relacionados con las ventas.
De hecho, una empresa que no “venda” sus productos o servicios difícilmente va a conseguir aumentar sus beneficios y mucho menos va a conseguir perdurar en el tiempo, por ello muchas empresas recurren a formación comerciales.
Las empresas acuden a comerciales, bien sea contratados en su propia plantilla o a través de agencias dedicadas a prestar este servicio, o bien, recurriendo a autónomos.
La formación de los comerciales es muy importante, de ellos va a depender las ventas de la empresa y con ello, de algún modo la empresa en si, la continuidad de la misma, la estabilidad y confianza de sus empleados, en definitiva, no podemos escatimar en formación comerciales.
Si recurrimos a comerciales profesionales, con experiencia y perfectamente formados, es de esperar que la inversión a destinar en ellos, aumente, es decir, van a cobrar más que los nuevos comerciales sin experiencia, pero, ¿Qué interesa más a la empresa? ¿Contratar un comercial novato por menos dinero o acudir a uno con amplia experiencia que exija unos honorarios cuantiosamente mayores?
Las ventajas e inconvenientes de acudir a uno u otro, en principio, parecen bastante evidentes, el comercial novato, a pesar del empeño que ponga en realizar su labor no deja de ser una persona que carece de experiencia y de contactos que puedan abrirle las puertas, puede ser muy efectivo y muy bueno en su trabajo, pero va a necesitar algo de tiempo. Con una buena formación comerciales y la persona adecuada puede ser una muy buena opción, especialmente para empresas que carezcan de recursos.
En cuanto a lo que se refiere al comercial experimentado, goza de amplia experiencia, probablemente en varios sectores por lo que le va a resultar más sencillo abrirse camino, también, tendrá en su poder una amplia agenda de contactos que pueden ser útiles en muchas ocasiones y una cierta facilidad y experiencia en negociación y destreza para cerrar los tratos. La elección de uno u otro va a depender de los recursos que tenga la empresa, de las personas en sí, las buenas o malas vibraciones que puedan sugerirle cada uno de ellos al equipo de recursos humanos, al director comercial o a la persona encargada de tomar la decisión final.

 formación comerciales