Hace mucho tiempo, cuando tenías una dolencia visitabas al médico, pero cuando se hablaba del psicólogo, eramos mas reacios a esta consulta. Hoy en día es de lo más normal la visita a un Psicólogo, debiendo a las grandes soluciones que abarca este especialista.

Por: Pepe G

 Cuando nos resfriamos vamos al médico general, cuando sufrimos dolencias estomacales, vamos al gastroenterólogo. Si nos duele o nos molesta una articulación o sufrimos una fractura, sabemos que tenemos que ir a un traumatólogo y dependiendo de la zona de nuestro cuerpo que se vea afectada, buscamos un especialista.

Sin embargo, cuando sufrimos una separación, o mantenemos malas relaciones con los compañeros de trabajo, con los hijos, con los padres o con los pololos, o cuando simplemente nos sentimos tristes, buscamos formas para no sentir más esa molestia. Algunas de las recetas caseras para sentirnos mejor son, por ejemplo, comer chocolate, tomar helado, ir a la peluquería, salir de compras, salir a divertirnos, a comer fuera de casa, jugar fútbol, y una de las más populares ahogar las penas con uno o varios vasos de alcohol.
Muchas veces estas fórmulas mágicamente nos sirven, y cada uno de nosotros nos convertimos en nuestro propio especialista y nos auto diagnosticamos y nos auto recetamos quitapenas. Así como sabemos a qué especialista médico acudir de acuerdo a la dolencia física que suframos, también sabemos que nos hace olvidarlas penas del alma.

Pero qué sucede cuando el sufrimiento persiste o no se olvida, y peor aún, la pena, comienza a expresarse somáticamente, es decir, enferma a nuestro cuerpo, provocando cefaleas recurrentes, angustia, dolores estomacales, sudor de manos, ansiedad, llanto sin motivo aparente, exceso o pérdida de apetito, insomnio o ganas de dormir todo el día, a cada momento.
Cuando alguno o más de uno de estos síntomas afectan el funcionamiento acostumbrado o normal de una persona, es que se hace necesario acudir a un especialista.

Tenemos 3 alternativas y es aquí donde se puede entender mejor, por qué tenemos que ir al psicólogo:

1. Podemos acudir a un médico general para que nos recete algo y así eliminar el síntoma.
2. También podemos acudir a un médico especialista, el psiquiatra, para que cumpla la misma función, y nos ayude a sanar nuestra dolencia con medicamentos especializados.
3. Y finalmente acudir al psicólogo, especialista que “trata” el problema que genera el síntoma.

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