¿Piensas que las cosas serían mucho más fáciles si tu cónyuge hace las cosas a tu manera? 

Te has casado con tu polo opuesto, tu relación es estresante y ni siquiera pueden ponerse de acuerdo sobre qué preparar para la cena. ¿Significa esto que para el resto de tu vida, estás sujeto a la dolorosa batalla de la lucha por quien va a g
¡No! No hay necesidad de discutir sobre "quién hace qué en qué dirección". Y lo más importante, ninguno de los dos tiene que cambiar lo que eres.

Lo primero que tienes que hacer es hablar con tu pareja sobre las cosas que a los dos les apasionan y sobre los que no están de acuerdo.

Puedes comenzar a hablar de las cosas pequeñas de la vida, como esos pequeños errores que has cometido (no de los errores de tu cónyuge). Por ejemplo, puedes hablar de tus manías, hábitos o creencias, como deja la pasta de dientes abierta, no ser ordenado o mascar chicle con la boca abierta, etc.

La idea principal de hablar de esos pequeños errores, tiene como fin discutir con tu pareja por qué hace las cosas de cierta manera, por qué odias ciertas cosas y por qué amas a otras cosas.

Es muy importante hablar de las “áreas problemáticas” en tu matrimonio. Dale tu punto de vista a tu pareja sobre los temas candentes en tu matrimonio, lo que podría ser cualquier cosa, desde la puntualidad, los valores de la familia, la religión, los hábitos alimentarios o incluso la intimidad personal.

Hazle preguntas en forma positiva a tu pareja y que el/ella haga lo mismo. Hazle preguntas como:

1. ¿Cariño, cuando eras pequeño, tu madre o tu padre tenían algún problema de llegar a tiempo?

2. ¿Qué sucedió en tu infancia, que te hace odiar tanto el desorden y la suciedad?

Cuando le hagas a tu cónyuge estas preguntas, probablemente el/ella tendrá que luchar para no llegar a una explicación inmediata de por qué hace estas cosas. Y eso está bien. Trata de recordar todo lo que puedas sobre el tema del que estés hablando con tu pareja.

Esta charla o discusión es para tratar de entender por qué tú y tu cónyuge están en desacuerdo sobre cualquier tema. Esto ayudará a los dos a aceptarse mutuamente porque ya no se sentirán amenazados por sus muy diferentes valores de la vida.

Utiliza el ejercicio que hemos comentado para intentar llegar a la fuente de tus problemas matrimoniales en vez de centrarte sólo en los pequeños problemas, como son el dejar abierta la pasta de dientes. Si no sabes que valores están causando los conflictos en su matrimonio, nunca serás capaz de resolver verdaderamente los desacuerdos con tu pareja.

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Hola mi nombre es Flor y escribo estos articulos para compartir mis conocimientos contigo, ayudarte y aconsejarte para que tu matrimonio sea Feliz y Duradero y Recuperar Tu Matrimonio.

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