Los ionizadores y ozonizadores son dispositivos de desinfección ambiental cuya funcionalidad es similar, pero tienen peculiaridades que los hacen más o menos idóneos en función de las necesidades o del servicio que esperemos obtener de ellos.

Por: Natalia Villa

Por su parte, el ionizador de aire es un dispositivo que genera iones negativos para la reducción de la electricidad estática, acabando con ella al mismo tiempo que retira de la suspensión aérea otras partículas que pueden resultar dañinas para nuestra salud.



Su funcionamiento logra que los iones cargados positiva y negativamente se atraigan entre ellos magnéticamente, pues son polos opuestos, para así equilibrar el ambiente y ofrecer un aire que da gusto respirar, similar al aire puro que encontramos junto al mar o en la montaña.



Mediante el flujo de iones negativos, su acción aumenta el peso de las partículas contaminantes, cargadas positivamente, haciéndolas caer al suelo, donde no nos perjudican y podemos barrerlas o aspirarlas sin problemas.



De este modo, el ionizador es un método natural que se utiliza en continuo sin problemas, a diferencia del ozonizador, para mejorar nuestro bienestar y la puerza del aire en el hogar o en cualquier otro espacio interior.



El ozonizador, sin embargo, logra la desinfección ambiental o de superficies (elimina olores y presencia de gérmenes o elementos inorgánicos nocivos) de todo tipo atacando los compuestos que pueden ser dañinos para la salud, y los destruye, ocasionando su desintegración.


En las dosis adecuadas , es decir, las que emiten los dispositivos, y durante el tiempo recomendado, que controlamos con un temporizador, sus efectos son completamente inocuos, y también puede utilizarse en presencia de personas en el caso de los aparatos domésticos, así como en algunos de uso profesional.
Lógicamente, su funcionalidad variará en relación a la potencia que necesitemos y al uso que le queramos dar al equipo, que puede inyectar ozono en el aire o en el agua, en el caso de que adquiramos uno mixto.


Ambas tecnologías son compatibles, por otra parte, e incluso complementarias. Sin ir más lejos, encontramos la prueba en los purificadores de aire que combinan la ozonización y la ionización con otras tecnologías, por ejemplo con los filtros o los rayos ultravioletas.

 La elección entre un ionizador y un ozonizador dependerá de lo que queramos lograr con el equipo de purificación del aire. Sin duda cualquiera de los dos es ideal para lograr un ambiente más sano y limpio.