Las cerraduras biométricas son un ejemplo de los alcances de los sistemas biométricos. Con estas cerraduras se elimina la necesidad de llaves, puesto que analizan huellas dactilares.

Por: Gabriel Collins

Los sistemas biométricos son aquellos que analizan una característica individual como las huellas dactilares, los rasgos faciales o los patrones oculares. Teniendo esto en cuenta, muchas organizaciones han decidido adoptar estos sistemas como un control de acceso. Al igual que con métodos antiguos, los métodos basado en biometría también han sido tratados de engañar de una u otra manera. Es por ello que muchos científicos y empresas trabajan en aras de anticiparse a los criminales.

De esta forma, se gasta mucho tiempo y recursos para encontrar las maneras fraudulentas, que se pueden utilizar, para vencer a un sistema biométrico. Esto se hace con el fin de fortalecer un sistema en dichas áreas y hacer que un sistema de esta naturaleza sea lo más confiable e infranqueable posible.

Uno de los intentos para pasar un sistema biométrico, de manera fraudulenta, es usar lentes de contacto, que simulan los rasgos de una persona registrada. Un sistema de calidad deberá estar en capacidad de detectar dicho fraude y hacer que la persona, en cuestión, pase por otro análisis complementario.

Las personas que trabajan en la elaboración de sistemas biométricos de acceso, a prueba de fraude, analizan que tan efectivos son los sistemas actuales y elaboran estrategias, que puedan ser útiles en la detección de posibles fraudes. Consecuentemente, se han hecho adelantos significativos en los sistemas de reconocimiento de patrones oculares y en los que reconocen la firma. Asimismo, ya se han hecho mejoras en los sistemas que analizan huellas digitales y los que escanean rasgos faciales.

En un hecho que hay mucho por hacer, ya que un sistema de acceso por biometría es estudiado con sigilo por criminales, que cada vez cuentan con más herramientas de avanzada para tratar de hacer de las suyas. Es por ello que los especialistas deben tratar de anticiparse a estos bandidos, para hacer que todos sus intentos, por superar un sistema biométrico de forma ilegal, sean infructuosos.

Gracias a los últimos avances en sistemas biométricos, es posible contar con un control de acceso seguro y a prueba de fraudes, ya que los intentos por usar dedos falsos, lentes de contacto o máscaras; son inocuos. Esto se debe a que los sistemas de la actualidad son capaces de reconocer el tejido vivo y discernir si alguien está tratando de burlarlos. Asimismo, los científicos han podido diseñar sistemas que son amables con el usuario, puesto que cada vez se logran diseños menos invasivos que en el pasado.


Las cerraduras biométricas no necesitan de llaves porque analizan las huellas digitales. Con esto se puede ver que los sistemas biométricos son sorprendentes.