Racionalización y Desencanto. Max Weber

Weber distingue tres formas de racionalidad: La racionalidad cienttico-tecnolgica, que formaliza las imagenes del mundo y desarrolla conocimientos empricos, clculo y formalizacin; la racionalidad metafsico-tica, que racionaliza las estructuras de significacin dirigida a una elaboracin cada vez ms clara de los fines ltimos; la racionalidad prctica que representa las formas metdicas de conducir la vida.
Le interesa la racionalidad que se vincula a la accin humana.


Accin racional con respecto a fines, orientada por expectativas calculables.
Accin racional amb respecte a valores, orientada por valores conscientmente mantenidos.
Accin afectiva, determinada por estados afectivos y sentimentales imprevisibles.
Accin tradicional, determinada por hbitos adquiridos

No se refiere a una racionalidad sustantiva, ltima y universal, por el contrario piensa que toda decisin racional es inevitablemente subjetiva.
Es en una accin racional con respecto a valores decisin racional subjetiva donde se puede formar una personalidad libre. Acepta de la tradicin del racionalismo que el individuo posee autonoma racional, aunque, con base al hiato entre la theoria y praxis, las ciencias histrico-sociales no pueden abastecer los valores que permiten la autonoma racional.
Se aleja de la tradicin del racionalismo cuando sostiene que las ciencias histrico-sociales no pueden resolver satisfactoriamente, y menos en las sociedades modernas, los conflictos inherentes a la naturaleza humana. Tampoco piensa que se pueda recurrir a una racionalidad tica para resolver los conflictos de la naturaleza humana porque sostiene que el fundamento de la tica es la autenticidad (la persistencia incondicional de una causa subjetivamente elegida).
El conflicto del individuo que se rige por principios ticos con la actividad poltica surge cuando al perdurar en la autenticidad a cualquier costo se encuentra con la necesidad de utilizar la violencia. Por ello, es en la actividad poltica donde se revelan los conflictos inherentes de la naturaleza humana. La irracionalidad tica de la actividad poltica, como tesis ontolgica, contiene dos ideas fundamentales:

El mundo no posee ningn valor ni sentido. Los hombres, siempre de forma variada y contrapuesta, son quienes pueden otorgarle sentido.
La paradoja de las consecuencias, consistente en la aparicin de efectos no previstos que devienen de la aplicacin prctica de una doctrina.

A la luz de la paradoja de las consecuencias nos podamos plantear que la responsabilidad con las consecuencias de la aplicacin prctica de los valores escogidos en una decisin subjetiva pueden introducir cierta racionalidad a la actividad poltica. Aunque s nos atenemos a sus textos, la paradoja de las consecuencias surge como un episodio ms del conflicto entre la racionalidad con respecto a fines y la racionalidad con respecto a valores, mientras la irracionalidad tica de la vida humana es una tesis ontolgica y, por lo tanto, no es posible plantearse que la responsabilidad de los individuos con las consecuencias de sus valores es una va para introducir la racionalidad cientfica en la praxis poltica.
La ecuacin en su pensamiento es radical: la racionalidad que viene a responder a la irracionalidad tica del mundo produce desencantamiento. El proceso de racionalizacin, que culmina con el desencantamiento de las sociedades modernas, se inicia cuando las religiones racionalizan el jardn mgico y originan las formas elementales de la magia. Su insistencia en los tipos de funcionarios religiosos es porque ilustran el proceso de racionalizacin-desencantamiento.

El brujo. Ejerce una actividad discontinua sobre individuos particulares en circunstancias singulares. Es una profesin libre.
El sacerdote. Es un funcionario de una empresa permanente. Su conocimiento se basa en la sistematizacin racional del credo.
El profeta. Portador absolutamente personal de un carisma que anuncia, en virtud de su misin, una doctrina religiosa o de orden divino. Lo dominante es la vocacin personal, que lo distingue del sacerdote.

La historia de la ideas religiosas evidencia una progresiva racionalizacin que ha ido destruyendo todas las fuentes vitales, culminando en el desencantamiento de las sociedades modernas de occidente que son la nicas que han engendrado un derecho, una economa y un arte racionales. Sostiene que es imprescindible la civilizacin donde la racionalizacin es un proceso inevitable para libertad individual, pero se lamenta que este proceso ha destruido lo autnticamente valioso de la vida humana.
La originalidad de su teora de la racionalizacin y desencantamiento es que relaciona los ideales de la religin con la poltica y la ciencia. S ni la religin, ni la ciencia, ni un tica pueden suministrar los valores para la vida social, solo una poltica en relacin a valores escogidos por los polticos podr abastecer de sentido la actividad social. Para el pensador poltico Weber la poltica tiene un papel protagnico para la vida social en su conjunto.
El individuo es quien debe de decidir entre los distintos dioses o demonios que le ofrecen y puede apelar momentneamente a un ser carismtico (un poltico que se rige con valores) para encontrar el sentido de su existencia, pero, en ltima instancia, para formar su personalidad libre tendr que recurrir a la racionalidad. En su pensamiento poltico prevalecen las restricciones de la civilizacin (la racionalizacin), aunque su insistencia en el carisma se cimienta en la expansin de una racionalizacin funcional (burocracia) que vaca de todas las fuentes vitales a las sociedades modernas. Le preocupan los excesos de una racionalizacin funcional, pero no se acoge al irracionalismo porque piensa que el corazn humano puede ser moldeado por la razn.
El desencanto o desengao vital no reclama el advenimiento de un superhombre, sino la aceptacin con estoicismo de la autorregulacin racional de la vida para la construccin de nuestra personalidad libre. Nuestra lectura admite que su pensamiento se sustenta en un individualismo racionalista de abolengo kantiano y no en ciertas teoras de inspiracin nietzschiana que reclaman simplemente la necesidad de un superhombre.
A diferencia de Kant piensa que no es posible una armona social o poltica entre los diferentes proyectos que se cimientan en valores escogidos por decisiones personales de existencia individual. Mientras para Kant existen unas categoras para ordenar la realidad, para Weber las categoras son provisionales por la misma infinitud extensiva e intensiva de la realidad emprica.
Para Kant la nica manera de evitar la guerra es la existencia de sociedades con autoridad, pues el individuo si nadie se lo impide abusa de su libertad. Es posible la paz perpetua porque que el hombre, en su afn de supervivencia, va construyendo el rgimen poltico perfecto. Reivindica a diferencia de Weber que piensa que los valores siempre estn enfrentados en una lucha titnica el uso de la inteligencia para armonizar los valores individuales en la vida social y poltica.
Weber aporta un captulo trgico de las relaciones entre la libertad individual y las sociedades modernas a la teora poltica. S el concepto clsico de tragedia se refiere a algo infausto, terrorfico, lastimoso, desgraciado (alude a la conciencia de que nuestras ilusiones son desmesuradas y el destino tiene siempre la ltima palabra), la tragedia en las sociedades modernas se enraza en el carcter y no al destino (la tragedia surge cuando el individuo tiene que elegir entre valores que poseen el mismo grado de nobleza.). A diferencia del nihilismo el conflicto trgico presupone la existencia de valores y, a su vez, que stos valores estn en pie de igualdad porque no existen unos criterios unvocos para ordenarlos. Los hombres de las sociedades modernas soportan una existencia trgica porque viven en una sociedad en que existe un conflicto permanente entre los distintos valores.
En su tarea intelectual asume este carcter trgico y acepta el desafo de luchar contra toda estructura supraindividual o entidad metafsica que reclame una validez general de determinados valores.
Su actitud es trgica y desencantada porque asume radicalmente el politesmo de valores. Al vincular la decisin personal con la aceptacin de las consecuencias de nuestros valores parece que formula una tica decisionista de la responsabilidad. En cierta medida, slo la responsabilidad con las consecuencias de nuestras decisiones, basadas en valores personales, permitira tanto una poltica no burocratizada como la libertad individual.
No explora esta posibilidad porque esta convencido que la racionalidad que posibilita la autonoma individual destruye, con un progresivo desencantamiento, todas las esferas vitales de la vida humana y, por consiguiente, no permite que los individuos guen su vida con base a unos valores que han escogido personalmente. Esta racionalidad define la modernidad en los siguientes trminos.

Diferenciacin social de esferas dentro de la especializacin e instituciones casi autnomas.
Idea de ciudadano abstracta.
Adopcin de medidas burocrticas como procedimientos en todas las instituciones polticas.
Racionalizacin de la ciencia y la ley.
Separacin de la esfera privada y la esfera pblica.
Secularizacin de la cultura y uniformidad de valores.