La educación para mi es devoción, fui devota de mi educadora madre, la admiraba, sus palabras eran la ley, todo el tiempo buscaba complacerle, cuando fui niña no entendía de que se trataba el proceso educativo, sin embargo ahora lo comprendo y puedo contarlo.

Por: Fundacion Holista

Este ensayo esta basado en los libros del Dr. Ramon Gallegos que estamos estudiando en la maestria en Educacion Holista, en Guadalajara. La educación ha sido una constante en mi vida, solo la entiendo dividiéndola en 2 partes, la educación que tienes en casa y/o la que se da en la escuela, personalmente mis referencias educativas parten de la casa materna.
La educación para mi es devoción, fui devota de mi educadora madre, la admiraba, sus palabras eran la ley, todo el tiempo buscaba complacerle, cuando fui niña no entendía de que se trataba el proceso educativo, sin embargo ahora lo comprendo y puedo contarlo.
Sin embargo no toda experiencia de vida es educación; educación es cuando percibes con detenimiento por qué y cómo suceden los acontecimientos, que se movió para que sucedieran las cosas, es observar el más mínimo detalle para que lo relevante se convierta en una experiencia educativa.
La libertad educativa en la crecí, es hasta hoy el más preciado bien que me heredaron mis padres; libertad en todos los sentidos, libertad para pensar, para crear, para creer, para ser, para vivir, para convivir, para crear mis propias reglas, para modelar mi vida, para crecer, soñar, planear, para elegir, con absoluta libertad; mi mamá pedía cosas sencillas como limpiar la casa antes de que regresara del trabajo, y para mis hermanas y para mí era diversión, llenábamos el piso de agua y jabón y durante horas nos derrapábamos de un lado a otro con las rodillas hasta que nos sangraban, entonces terminábamos de lavar el piso, libertad pura.
Conocer la libertad como una experiencia educativa, el ser responsable en todos los sentidos, es sin duda cada vez más escaso.
La educación del corazón se me hace conocida, muchos de los principios que se plantean yo crecí así casi holista.
Me encanta el tema del corazón es mi tema favorito en mi quehacer plástico, en mi vida y mi quehacer diario me mueve el corazón parto de ahí para ser, existir, relacionarme, coexistir, crear, cocrear, todo lo que hago inicia por el corazón, si no lo hago partiendo del centro todo me sale mal.
Buscar controlarnos fue algo que mi mamá nunca hizo, claro que en el transcurso de la educación en la escuela es un mal necesario.
Recorrer mi experiencia educativa me hace darme cuenta de lo afortunada que siempre he sido, la red de relaciones que establecí desde los primeros años de vida han guiado mis decisiones siempre hacia la espiritualidad.
La educación como una opción individual es una oportunidad para tener un estilo de vida lleno de espiritualidad.
Las experiencias vividas me formaron con el tiempo en integridad;
Ha sido un arduo camino, lleno de momentos espirituales, otros muy vacíos, ha sido un camino de paz y de tormentas, siempre abierto a la evolución de la conciencia, al encuentro con la diversidad, con la metamorfosis, con la transformación del ser común al ser integral.
La vida y como se establecen las relaciones, como se crean los vínculos, las personas que se acercan o lo que buscas, la universalidad está presente en cada acción humana, la incertidumbre en la educación, el significado de la educación.
La educación formal como tal deja huellas profundas en los educados por personas faltas de compromiso. Las diferencias de la escuela en la que estudie la primaria y en las que ha estudiado mi hijo no existen en 30 años la educación no ha cambiado mucho, encontré y sigo encontrando personas sin compromiso con la educación, con la labor docente.
La escuela formal no significo nada para mí hasta la universidad, el nivel primario fue una experiencia poco comprensible para mí, en realidad guardo recuerdos vagos de la convivencia con mis compañeros, de los maestros no tengo recuerdos;
Los andares en la vida me llevaron a ser cuidadora de niños desde los quince años, cuando todo comenzó fui una asistente amorosa y muy ignorante, buscaba que los niños me quisiera a mi más que a nadie, siendo servicial y complaciente con ellos, busque controlarlos, manipularlos y quererlos de forma exigente, si me querían los quería y si no me querían no los quería, fui una principiante de maestra bastante loca, seguí así un poco más hasta que comprendí que los niños no eran míos, entonces me volví fría y calculadora, insensible al encanto infantil,
La educación ha sido mi trabajo desde los quince años hasta hoy, primero mantuvo mis pinturas, ha mantenido a mis perros, a mi hijo y a mí, sin embargo no mantenía la sangre fluyendo en mis venas, no alimentaba mi alma, ni servía para que mi corazón latiera, eso lo hacia la pintura, la pintura era mi vida, mi sostén y mi resguardo, lo único que me mantenía viviendo.
Sucedió entonces que los papeles se invirtieron, la educación en mi vida se volvió significativa, un día sucedió dándome cuenta con total nitidez, comprendí entonces lo que es la educación en la escuela, la que yo nunca tuve.
Reconocer de que se trata la educación, poderla ver y sentir ha sido desde hace poco mi pan de cada día.
Vivir la escuela ha sido una experiencia de estar presente, ha sido una experiencia de auto-transformación mediante la auto-observación.
He tenido una profunda interconexión con la escuela, con el ser docente experimentada de manera directa.
Tenía ojos pero no podía ver, ahora que veo quiero seguir adelante, cada día es una experiencia de nitidez.
Claro que cada día es diferente y hay buenos días y no tan buenos días, todos diferentes y cada uno con oportunidades diferentes, todas para crecer, en el interior, en el exterior, en individual en colectivo.
Sin buscar encontré la plenitud de la educación, partí de ahí para renovar mi vida.
Comprendí la integridad del contacto con los niños, con la comunidad de aprendizaje.
En este nivel he logrado observar como comienza la formación de una comunidad de aprendizaje.
La colectividad se volvió una plataforma integral comprendiendo que cada uno es importante para la totalidad, ésta entendida como global.
La comunicación se volvió dialogo, un espacio de creación en movimiento, todos ganamos en responsabilidad.
Cada una de las experiencias de educación me ha llevado a ser lo que soy, a lo que a veces creo que soy, a lo que a veces no soy.
La diversidad es una realidad diaria, las diferencias entre las personas es cada vez más grande, en la micro sociedad del grupo las características individuales son impresionantes, buscar la uniformidad es algo innecesario, la diversidad es enriquecedora.
Han surgido cambios significativos en mi práctica docente, reconozco los cambios con total conciencia, la forma en la que me relaciono con la comunidad educativa se ha ampliado mucho en diferentes niveles.
Antes de conocer la educación holista, trabajaba sin ver, empíricamente pero tenía un camino andado.
La comprensión de introducir los conocimientos que voy adquiriendo en el nivel de conciencia individual, comprendo ahora las inteligencias múltiples como una pieza de fundamental importancia para que la individualidad prevalezca en el proceso de trasformación.
En el segundo nivel de totalidad, la conciencia social, el trabajo en el grupo se basa principalmente en la búsqueda del bien común, en trascender lo individual a la comunidad, que las diferencias sean enriquecedoras, que el conflicto social sirva para aprender en un sentido amplio.
La conciencia planetaria en la escuela es una búsqueda diaria de diálogos con los niños en los que perseguimos ideales y creamos gota a gota conciencia de nuestra vida en la tierra, lo que podemos hacer y lo que debemos hacer, es un trabajo arduo, por el momento siembro semillas todos los días y veo como algunos campos son fértiles y van a dar buenos frutos, otros, los menos fértiles los cuido con mucha dedicación; Es un proceso constante y muy dedicado, el dialogo es la mejor herramienta para la creación de conciencia en niños de preescolar, grandes inteligencias a flor de piel, reflexionan con mucha precisión sobre los temas que tratamos que implican conocer la magnitud de la madre tierra, los problemas que generamos con la falta de conciencia y las acciones que tenemos a nuestro alcance todos los días, pensar en el bien común comienza a dar frutos grandes y fuertes. Me llena de felicidad, ver como el dialogo se expande hacia los padres de familia y poco a poco a la comunidad escolar, es un ir y venir como un viento suave lleno de vida.
La conciencia espiritual aún es un campo no labrado, hemos comenzado a dialogar sobre el aprender a ser, en un concepto sensible y compasivo, lleno de oportunidades de autoconocimento y responsabilidad.
Aprender a aprender se ha convertido en un proceso basado en el dialogo, la confianza, la igualdad se respira, nuestra herramienta es la asamblea.
Aprender a hacer es creatividad pura llena de oportunidades en pro del planeta, reciclamos, reutilizamos, limpiamos, cosechamos, sembramos, tratamos de hacer siendo amables con el planeta.
Aprender a vivir juntos es una tarea titánica, tan llenas de cotidianeidad y personalidades extremas, sensibilidades a flor de piel, ideas, sentimientos, experiencias, vivir juntos es una oportunidad para que todos lo días nos demos oportunidades de aprendizajes de vida.
Aprender a ser nos inicia en la espiritualidad, buscamos espacios para estar en silencio, conocerlo, disfrutarlo, el silencio se ha vuelto un bien preciado casi perdido.
Trabajar en que el grupo se vuelva una comunidad es un proceso de transformación que da muchos frutos, reconocer la individualidad en lo colectivo es un descubrimiento de paz, nos integramos reconociendo las diferencias y buscando oportunidades para ser mejores en lo colectivo.
Pensar en las consecuencias s es un acto de responsabilidad que no aprendemos en casa la adquirimos, estando atentos.
En la escuela comenzamos a hacer 5 minutos de meditación, el grupo de preescolar tres lo pide todos los días, busco que sea una práctica sanadora.

Bibliografía
Gallegos, Nava, Ramón (2003) Pedagogía del Amor Universal. Ed. Fundación Internacional para la Educación Holista. Guadalajara, México.
Gallegos, Nava, Ramón (2003) El Espíritu de la Educación. Ed. Fundación Internacional para la Educación Holista. Guadalajara, México.
Gallegos, Nava, Ramón (2003) La Educación del Corazón. Ed. Fundación Internacional para la Educación Holista. Guadalajara, México.
Gallegos, Nava, Ramón (2001) Una Visión Integral de la Educación. Ed. Fundación Internacional para la Educación Holista. Guadalajara, México.
Gallegos, Nava, Ramón (2008) Educación para la Vida y la Paz. Ed. Fundación Internacional para la Educación Holista. Guadalajara, México.

Ramón Gallegos, Educación Holista Y Espiritualidad
Fundación Internacional Para La Educación Holista
Maestría en Educación Holista
Rosa Evit Zamora García,
Guadalajara, Jal. México. Enero de 2013

Fundación Internacional para la Educación Holista
Maestría y Doctorado en Educación Holista
www.ramongallegos.com