No importa cuánto dure la vida, sino lo que hacemos mientras estamos vivos. Suelta las alas de la imaginación y da vuelo al pensamiento, libéralo. Da vida a la imaginación, conectándola con la realidad y el conocimiento.
No te deprimas por el pasado; ni sufras por el futuro. Del ayer, adquiere experiencia; el porvenir está oculto, no puedes aprender de él. Que tu pensamiento, no vuele más allá de la hora presente; así encontrarás paz, la que es imprescindible para tu felicidad.
 
No tengas miedo a ser. Ningún ser humano es superior a los demás; sin embargo, todos somos diferentes. No eres sol, ni estrella, ni lumbrera; no vivas para los demás, vive para ti; la medida de tu buen vivir, será tu contribución a la armonía universal. No te preocupes tanto por vivir para los demás, porque te olvidarás de ti. Por eso, recuerda: “El verdadero sentido de la vida, no está en ser más; sino en ser tú mismo”. Libérate de las cadenas de la vanidad que te mantienen esclavizado. Tú eres un ser especial, no necesitas demostrárselo a nadie.

Ten presente, que como aves de rapiña los seres humanos se devoran unos a otros; y por el temor a ser devorados, las personas adoptan camuflajes que les permiten pasar inadvertidos entre sus congéneres. Usa la mansedumbre en tus relaciones; pero mantén abiertas las ventanas del alma; sé sagaz, ello te permitirá vivir en un mundo lleno de egoísmo y envidia.
 
No hagas llorar al tiempo; ni permitas que la distancia se burle de ti. No camines de prisa. Si quieres llegar, no te afanes; pues tus habilidades se verán disminuidas. Ve el horizonte con fe y esperanza; dedícate y esfuérzate; se perseverante; tú llegarás.
 
Cuando tengas que decir adiós, no vaciles; sin ambages, di tu verdad. Jamás ocultes tus sentimientos; pues éstos pueden cambiar el rumbo de tu vida. No ocultes jamás la verdad; pero sé prudente; y sin embargo, no hagas como los hipócritas. Ser prudente no significa ocultar la verdad; sino saber cuándo y cómo exteriorizarla.
 
Nunca finjas amar; pues no hay peor forma de hipocresía. Si deseas vehemente ser feliz; ama, pero no confundas el amor con el apetito carnal. A las excusas, la adversidad y la indiferencia el amor espera pacientemente y el corazón resiste; la flamante llama del amor no se extingue fácilmente. El amor es el sentimiento más puro, noble y divino; no lo contamines jamás.
 
Si algún día alguien comete un yerro contra ti; levántate, la vida continúa, y aunque haya miles de hombres y mujeres que asedian engañosamente; también existen personas de nobles ideales y castos sentimientos. Ten fe en los demás, pero usa la astucia. Los ojos son ventanas hacia el interior del ser; por ello, nunca confíes de aquellos que ocultan su mirada.
 
No temas a la soledad y el silencio; pues en ellos, encontrarás consuelo a tus adversidades e inspiración para tu mente; bien dicen los pensadores, en silencio se realizan las grandes cosas. En las horas del alba; cuando aún el gallo no canta, al compás del reloj; busca en tu interior, ya verás cuanta inspiración brotará de tu ser; atrévete a escribir, comparte tus ideas; a lo mejor sean como agua de un manantial; para el sediento caminante o como oasis en el desierto, para el alma acongojada.
 
A los vanidosos, avaros, codiciosos, envidiosos y egoístas mantenlos alejados de ti; no les permitas llegar ni siquiera a tu puerta, te hurtarán e incluso robarán tu paz interior. No hay peor forma de esclavitud, que aquella en que los seres humanos manifiestan actitudes en las que reflejan sus bajos instintos; no seas esclavo de las pasiones humanas; no te dejes corroer por ellas.
 
Un espíritu estoico conquista el éxito; el abatimiento y la preocupación provocan desdicha. Con bizarría, vive cada día; la frustración es característica que pertenece a los débiles. Vive para servir, lo demás te será añadido, en el dar, sin esperar recompensa; dijo mi Maestro, está otra de las llaves de la felicidad.

Ama la justicia y respeta la ley; defiende tu libertad y no irrespetes la de los demás; y jamás la utilices como instrumento de explotación de los débiles. No te entrometas en la vida privada de los demás; vive y deja vivir, es el secreto de la convivencia. Aprende a perdonar, el perdón es atributo de seres superiores. Así emularás la imagen y semejanza del Ser que te creo. El odio es la maraña del ser y principal enemigo de la felicidad; no le permitas crecer en tu vergel, cercénalo de raíz.


Finalmente, jamás olvides que la sabiduría es una como una luz, que aparece en un túnel oscuro. Asirse de ella es vital; pues, dirige los pasos por el sendero de la verdad y la rectitud, ámala; si llega a tu vida, nunca la dejes ir.

Por: Lic. Jaime Noé Villalta Umaña
Prof. y Abg.