Los sistemas biométricos y en particular los relojes biométricos, pueden ser una solución para aquellas empresas, que necesitan establecer controles de rendimiento laboral más eficientes.

Por: Chris Stark

Con el rápido avanzar de la tecnología, los sistemas biométricos se hacen cada vez más impresionantes, a la vez que comienzan a ser usados en muchos lugares y en aplicaciones que antes eran impensadas. De hecho, en un principio, la biometría era usada con fines investigativos, especialmente en lo relacionado con crímenes y ese tipo de cosas.

También vale la pena mencionar, que muchas de las tecnologías que hoy usamos como la informática, la televisión por satélite y muchas otras más, eran usadas, en sus comienzos, con fines militares. Aunque suene algo dramático, es gracias a la inteligencia militar que se ha podido contar con una gran gama de adelantos tecnológicos, que han hecho nuestras vidas más fáciles.

Poco después de los atentados terroristas en Nueva York, muchas naciones del mundo y en especial los Estados Unidos, han comenzado ha invertir en sistemas avanzados de seguridad. Estos sistemas son capaces de validar la identidad de un individuo mediante un escaneo de huellas dactilares, lo que es llamativo; pero no del todo sorprendente. Después de todo, las huellas digitales han sido usadas como método de identificación desde hace muchos años. Lo que es impresionante es que los aparatos para el escaneo de huellas, cada vez son más rápidos, más pequeños y mucho más económicos.

Todo lo anteriormente mencionado, hace que sea posible usar este tipo de adelantos, en muchas aplicaciones y una de ellas es el control laboral. En estos días, es posible adquirir relojes biométricos, que pueden ser usados por los empleados de cualquier empresa. Cuando se usan estos dispositivos se puede llevar un control de los horarios de ingreso y salida de los empleados, a la vez que se puede establecer la presencia de cada empleado, dentro de las instalaciones de una empresa.

Los relojes biométricos pueden ser sistemas de control de acceso, en los que los empleados registran su entrada o también pueden ser dispositivos portátiles, que los empleados pueden llevar en sus muñecas. En el primero de los casos, se trata de sistemas que sustituyen a los relojes checadores tradicionales. En el caso de los sistemas portátiles, éstos están conectados a centrales de cómputo, que permiten ver que cada empleado esté en su respectiva área de trabajo.



Los relojes biométricos son ejemplo de las ventajas que ofrecen los sistemas biométricos. Con estos relojes se puede establecer un control de asistencia laboral a prueba de fraudes.