A la hora de escoger un préstamo hay que tener en cuenta ciertos factores que nos van a exigir las entidades bancarias, nóminas, seguros, etc., factores que hay que cumplir para tener posibilidades de que nos lo concedan.

Por: Angel Sanchez

 En un entorno en el que se comenta que los bancos no conceden préstamos, o solo se los dan a aquellas personas que no lo necesitan, es conveniente tener en cuenta una serie de cosas a la hora de entrar en nuestro banco habitual con el objetivo de pedir un préstamo.
Justificar el gasto: siempre acompañar un presupuesto o factura pro-forma de lo que queramos pagar con ese dinero y razonar la razón del préstamo. Reformas, vehículos o estudios son más valorados que, por ejemplo, viajes como es lógico.
Ajustar al máximo la cantidad a solicitar: los criterios para medir nuestra capacidad para endeudarnos son más estrictos, por lo que a diferencia de unos años atrás, debemos pedir el dinero estrictamente necesario, es decir el mínimo posible y olvidarnos de pedir el dinero extra.
La nómina es la mejor garantía: en los préstamos personales, la garantía son nuestras ganancias y en caso de matrimonios casados en régimen de bienes gananciales, los de ambos, por lo que los ingresos recurrentes y estables son un punto muy importante. Tener un contrato indefinido y con antigüedad son actualmente requisitos inexcusables.
Devolverlo, lo antes posible: es un equilibrio complicado, ya que la capacidad de pago hace que en teoría se valore más pagar menos cuota. Pero si se recorta el plazo lo más posible, pagaremos menos intereses y amortizaremos más rápido, lo cual es más seguro para el banco.
Seguro de amortización y de protección de pagos, una condición obligatoria: incluso para pequeñas cantidades, los seguros de vida que garanticen la devolución de préstamos en caso de muerte o incapacidad son de contratación obligatoria. También se suele “obligar” a contratar un seguro de protección de pagos, que cubre las cuotas durante un año en caso de quedarnos en paro.
Garantías adicionales: en el caso de un crédito personal se traduce en más intervinientes o avalistas. Poder aportar avalistas con propiedades, pignorar (garantizar el pago del crédito con otros activos) acciones, depósitos de familiares u otros productos de pasivo es garantía de éxito.
La cantidad menor posible, al plazo mínimo y con máximas garantías, en el entorno actual son puntos clave para finalmente poder conseguir un crédito personal.
Comparar: las condiciones de varias entidades financieras y ver cual es el crédito que mejor se ajusta a nuestras necesidades, en general podemos pensar que todas ofrecen los mismo, pero hay pequeños detalles que marcan la diferencia y pueden hacer más atractiva una entidad que otra.

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