Así serán los titulares de los periódicos dentro de algunos años. Hace unos días escuché que pronto se podrá viajar a la luna, bueno lo curioso es que hasta se habla del costo del viaje.

No es objetivo cuestionar las posibilidades de lo anterior, sino reflexionar sobre la realidad que se vive en el planeta.

La ciencia ha permitido al hombre descubrir el maravilloso mundo del micro y macrocosmos.

La investigación científica, ha heredado a la humanidad numerosos descubrimientos mediante los cuales se ha ido combatiendo paulatinamente numerosas enfermedades, para las que en un momento era imposible hallar la cura.

Son numerosos los inventos que poco a poco han ido apareciendo a través de la historia (la pólvora, el teléfono, el bombillo eléctrico, la bomba atómica, el submarino, por mencionar algunos). Muchos de los inventos han beneficiado a la humanidad, le han facilitado su labor o en otros casos han sustituido la fuerza animal. Otros han corroído la inteligencia humana o debilitado la comunicación humana, pues se ha hecho mal uso de ellos. Clic e intro han ido desplazado la comunicación familiar.

La consulta en Internet para la realización de trabajos escolares está a la orden del día. Triste, pero es la realidad. La verdad es que los estudiantes solo copian y pegan información, luego la imprimen, sin haberla leído. ¿Cómo saber si la información es la correcta? ¿Qué aprendió? Bueno, si quiere demostrar que sabe usar los programas de informática, está bien; pero si lo que se busca es despertar la inteligencia y la capacidad crítica, inventiva y creadora o al menos que los estudiantes lean y transcriban; ¡qué lejos se está de lograrlo!

Por otra parte, algunos inventos han sido utilizados para destruir la vida y la tierra misma (la bomba atómica, las armas químico biológicas, entre otras).

Los comentarios anteriores sólo constituyen una ejemplificación sencilla de como la ciencia y la tecnología han contribuido al desarrollo de la civilización; pero que además, su mal uso perjudica. Si hablamos de las desventajas del mal uso, ahora pensemos en el acceso y el beneficio que la humanidad deriva de la ciencia y la tecnología.

¿Está la tecnología al alcance de todos?
¿Está la ciencia al servicio de todos?
¿Gozan todas las personas de los servicios médicos y hospitalarios?

Son miles de personas que mueren, pues no cuentan con los recursos económicos para pagar la atención médica y hospitalaria.

Las mayorías no tienen acceso a los medicamentos porque los precios superan sus posibilidades económicas. Sirva de ejemplo el caso de muchos que tienen que explotar el buen corazón de los demás, pues a lo mejor tienen que hacerse una operación fuera del país y no tienen ni para el pasaje en avión, mucho menos para cubrir los altos honorarios médicos y hospitalarios.

¿Tienen todas las personas acceso a una buena alimentación? ¿Cuántos niños están en condiciones de desnutrición? ¿Acaso no son miles los que mueren de hambre en los países tercermundistas?

En lo que tiene que ver con vivienda. ¿Tienen todas las personas acceso a ella? Son miles de familias que no tienen acceso a una vivienda digna y viven en condiciones infrahumanas. Familias que tienen que soportar las inclemencias de la naturaleza y que sus pocas pertenencias van a parar a las corrientes de los ríos.

La educación es otro tema de trascendental importancia.

¿Cuántos niños tienen acceso a la educación? ¿Cuántos tienen que trabajar desde temprana edad para ayudar a las precarias economías familiares?

¿Qué sucede con la población adulta? ¿Cuántos anhelan tener un empleo y un buen salario que les permita satisfacer sus necesidades y las de su familia? Las personas no encuentran empleos y cuando los hayan son pagados con salarios tan bajos que apenas alcanzan para comprar unos cuantos mendrugos de pan.

Sí, el hombre ha creado muchas condiciones de comodidad.

Calefacción. ¿Para cuántos? Son muchos los que mueren de frío, porque no cuentan ni tan siquiera con ropa que les abrigue.

Aire acondicionado. Mientras tanto, miles no tienen agua buena para beber.

Refrigeración de alimentos, pero miles no tienen ni siquiera que comer.

¿Cuántos ejemplos más se pueden citar que demuestran las injusticias que se comenten en el planeta?

Piense hasta donde se ha llegado y lo que se tendrá que seguir soportando, pues mientras algunos podrán darse la aventurilla de viajar a la luna, miles y miles de hombres, mujeres y niños morirán porque no tenían alimentos que consumir, tierra que cultivar, tratamiento médico y medicamentos imposibles de pagar o un abrigo que les cobije en las largas y frías noches de invierno.

En ese sentido, vale la pena preguntarse:

¿Ciencia para qué?
¿Ciencia al servicio de quiénes?
¿Tecnología en beneficio de qué o de quiénes?

La humanidad necesita reconciliarse consigo misma. Es necesario renovar la alianza entre los hombres y evitar la desaparición de la condición que le es inherente al ser humano. Los científicos están interesados en hallar agua en el llamado planeta rojo; mientras tanto, miles mueren de sed o por falta de saneamiento del agua de consumo humano.

La ciencia y la tecnología pueden llevar a la humanidad hasta límites insostenibles e irrazonables. Eli de Gortari dijo: “Ciencia es la explicación racional y objetiva del universo”.

Razonable es que la riqueza del planeta, se emplee en beneficio de los miles de millones de personas que viven en condiciones de pobreza y miseria por todas las latitudes del planeta.

Lic. Jaime Noé Villalta Umaña
Prof. y Abg.