Las criaturas mitológicas, especialmente del mundo griego, inspiraron desde el principio de los tiempos temor o veneración según el caso. A día de hoy les debemos una riqueza cultural amplísima, por utilizarse como recursos en multitud de historias.

Por: Santiago Cuenca

Las criaturas mitológicas han sido muchas y variadas. Casi todas las civilizaciones de la antigüedad tenían sus propios monstruos o criaturas mitológicas. En algunas ocasiones eran protectores de la naturaleza o el hombre, y en otros eran monstruos enviados por los dioses para castigarnos. Y debido a eso en ocasiones generaban temor con solo mencionar su nombre, y en otros veneración por la protección que ofrecían. Incluso se dio el caso de las adoradas por puro temor de su poder.

Los dragones chinos y los europeos, serpientes descomunales y otros entes egipcios o ciertas bestias humanoides vikingas, se catalogan como criaturas mitológicas, pero es sin lugar a dudas desde la Grecia Clásica y su mitología desde donde más nos llegan referencias de estos seres sobrenaturales.

El minotauro, Medusa y las Gorgonas, las hidras, el Kraken, el caballo alado Pegaso, las harpías, la Quimera, las Sirenas...multitud de criaturas que han dado vida a ilustraciones, obras literarias de todas las épocas, filmes cinematográficos de gran éxito, dibujos animados, videojuegos y prácticamente cualquier cosa que les haya dado cabida.

Algunos de ellos son:

Y estos son solo algunos ejemplos de la importancia que han tenido, tienen y por lo que parece seguirán teniendo las criaturas mitológicas de la Grecia clásica y otras civilizaciones antiguas en nuestros relatos literarios, cine, videojuegos y todo aquello en lo que nuestra imaginación nos permita plasmarlos.