Hoy en día, un control de acceso puede ser mejorado con sistemas biométricos, ya que dichos sistemas permiten reconocer con certeza a cada persona autorizada a pasar por el control.

Por: Alice Waldorf

Cuando se habla de biometría es posible que surjan varias preguntas. Lo cierto es que lo primero que se debería responder es que la biometría se basa en el estudio, medición y comparación de cualidades intrínsecas. Entre dichas cualidades las más conocidas son las huellas digitales, pero existen otras más como las huellas palmares, los escaneos de los ojos, el cotejo de voz, etc. Es así que la biometría ha comenzado a ser ampliamente usada como método de seguridad, por lo que ha reemplazado sistemas antiguos como el uso de llaves, contraseñas y pases de entrada. Esto se debe a que es un sistema más seguro, ya que robar una cualidad de biometría es prácticamente imposible.

Con respecto a las huellas digitales, pueden surgir preguntas como ¿pueden los dedos cercenados engañar a un lector biométrico? La respuesta es que no, porque los dedos separados de la mano comienzan a transformarse muy rápido y los lectores biométricos pueden detectar dichos cambios con facilidad. Además, los sistemas de análisis de huellas no almacenan una imagen literal de éstas, ya que lo que se guardan son representaciones de puntos específicos, con lo que se le asegura al usuario que su huella no será archivada y por ello no habrá posibilidad de que ésta sea robada.

Teniendo esto en mente, se debe aclarar que no es posible que la información de un lector de huellas digitales sea usada con fines legales o judiciales. Esto se debe a que, como ya se dijo, un lector biométrico no captura una huella, sino algunos rasgos de ella.

Otra de las preguntas que podría surgir es ¿Cuáles son las ventajas de la biometría? Lo cierto es que son muchas las ventajas, pero lo principal es que con ella se elimina la necesidad de llaves o tarjetas inteligentes que pueden ser robadas, perdidas o prestadas. Como las personas son identificadas por sus huellas se evita todo esto, ya que las huellas digitales no pueden ser prestadas, perdidas o robadas. Las huellas digitales pueden levantarse de cosas como vasos, pero el sistema de análisis siempre detectara si está tratando con un dedo real o no.

Habría mucho más que decir sobre la biometría, pero todo eso daría para escribir muchos artículos. Lo cierto es que se trata de uno de los últimos adelantos en materia de seguridad y que por ello, ya muchas personas e instituciones han comenzado a invertir en ella. Consecuentemente, se ha podido llevar la seguridad a niveles mucho más altos que en el pasado. Todo esto gracias a que cada ser humano es algo único e imposible de imitar.

Gracias a los sistemas biométricos, hoy un control de acceso puede asegurarse de que cada persona que lo supere ha sido previamente autorizada, en una base de datos.