Los sistemas biométricos permiten crear un mecanismo para el control de acceso, que puede ser muy útil en lugares como empresas, escuelas, viviendas, etc. La biometría ahora está al alcance de todos.

Por: Chris Stark

Muchas empresas han encontrado en los sistemas biométricos, una herramienta de gran utilidad. Gracias al uso de esta tecnología, que permite identificar a las personas por sus cualidades físicas, un gran número de negocios han podido poner a raya a sus empleados. Como consecuencia, se han eliminado los fraudes en los que un empleado registraba la asistencia de un compañero que no estaba presente. Además, con el uso de los sistemas biométricos, en un control de acceso, se evita que personas ajenas a la empresa ingresen a ella.

El objetivo de los sistemas biométricos es evitar la presencia de personas no deseadas. De esta manera, un lector de huellas digitales, a la entrada de un edificio, puede asegurar que sólo personas registradas, en una base de datos, podrán ingresar a dichas instalaciones. Este tipo de control de acceso es muy común en organizaciones del estado, instituciones de vigilancia y control y en edificios de oficinas. No obstante, su uso también es real en algunas escuelas, gimnasios y hasta en ascensores.

Para poner a funcionar un sistema biométrico se necesita que las personas, que tendrán acceso, suministren una muestra biométrica. En el caso de un escáner de huellas dactilares, la muestra se toma del dedo índice o del pulgar. Para ello, los usuarios deberán presionar, con firmeza y durante unos cuantos segundos sus dedos sobre una placa lectora. Cuando el sistema ha tomado la huella, identifica los puntos sobresalientes de ésta y crea una secuencia numérica, que identificará a cada usuario, la cual se archiva en una base de datos. Después de esto viene el proceso de validación, en el que el usuario vuelve a colocar su dedo en la placa lectora, el sistema compara esa muestra con la base de datos y le dará vía libre a ese usuario. En el caso de los escáneres de ojos, el procedimiento es similar. El usuario mira a un lector, durante un par de segundos y el sistema guarda la imagen de su iris o retina, para luego ser cotejada en el proceso de validación. Cuando la persona escaneada está en la base de datos, ésta puede hacer su ingreso, para lo cual se abre una puerta con cerradura biométrica o se libera un torniquete.


Un control de acceso debe ser lo más confiable posible, por esta razón los sistemas biométricos pueden ser la solución, para permitir sólo en ingreso de personal autorizado.