Una de las alternativas más interesantes para la identificación de individuos, animales y bienes la aporta la tecnología RFID. Dicha tecnología contribuye con transpondedores que están en capacidad de ponerse en credenciales de identidad.

Por: Jhoyber Palacio

Un número importante de compañías, centros de salud y bodegas usa la tecnología RFID. Con respecto a las bodegas, la implementación de la identificación con radiofrecuencia se entiende debido a el gran volumen de mercancías que entran y salen, en tan solo un día, y estas mercancías deberían ser rastreadas con exactitud. La RFID es una importante estrategia porque usa señales de radio en el intercambio de información entre un dispositivo y una etiqueta. Una etiqueta es capaz de contener bastante información y de este modo presentar un número importante de datos en relación a un ítem, lo cual es una gran ventaja ya que otros mecanismos como por ejemplo los códigos de barras exhiben una función de memoria bastante pequeña.

Puesto que el espacio de archivo de un transpondedor RFID es bastante grande, ello le hace ideal para la fabricación de boletos de ingreso para sitios como es el caso de empresas o negocios. En dichos lugares se usan pases que contienen un microchip RFID y en este se archiva la información de cada individuo y de esta forma se determinan sus privilegios de ingreso, es decir; se determinan los sitios a los que puede ingresar el que lleva el boleto, al igual que la hora en la que se va a ejecutar la entrada.

Aparte de su notable espacio de archivo, la tecnología RFID tiene una gran capacidad de interacción con la cual no es necesario el contacto visual o físico con un lector. Esta opción permite la producción de boletos de entrada e identificación bastante simples por medio de los cuales no se requiere sacarles de la cartera y tocar con estos un lector. Con esta posibilidad se les facilitan las cosas a los usuarios de forma impresionante al no tener que buscar en sus billeteras, bolsos o carteras cada vez que van a acceder a un sitio. Además, si una ficha de admisión RFID se extravía se puede desactivar de inmediato y de esta manera prevenir su uso inapropiado.

La RFID también es fácil de implementar en el control del material de una biblioteca, ya que con sus eficientes etiquetas es fácil marcar un libro, un periódico, un disco, etc., y en ellas colocar todos los datos del elemento que se marca y esto permite que sea más simple conocer la ubicación de un determinado ítem, sin que se deba buscar por mucho tiempo.

Una de las alternativas más interesantes para la identificación de individuos, animales y bienes la aporta la tecnología RFID. Dicha tecnología contribuye con transpondedores que están en capacidad de ponerse en credenciales de identidad, en fichas de ingreso, en collares para perros y gatos, en bienes finalizados o sin terminar, etc., y de este modo muchos les usan en la actualidad y con mucho éxito.