Una nueva generación de email márketing aparece en el escenario de la Web 2.0. Aprenda cómo ponerse al día con esta tradicional pero bastardeada técnica que puede resultar altamente eficaz, empleada adecuadamente.
La Web 2.0, para llamar de alguna manera esta nueva forma social de interactuar a través de las redes sociales, ha puesto de cabeza muchos de los conceptos que los que hacemos SEO “tradicional” teníamos grabado a fuego. Y uno de estos conceptos es el de email márketing.

Las causas del descrédito del email márketing se basan en el abuso que se le ha dado sistemáticamente a esta técnica desde su creación. Email márketing está asociado con Spam, mala palabra, que hace desperdiciar valioso tiempo de los usuarios y enormes cantidades de espacio de los servidores.

La realidad es que las técnicas empleadas hasta hace poco tiempo, y aún hoy día por algunos molestos sitios, lo volvían ineficaz e indeseado.

Las causas de este fracaso son varias. Por un lado, la redacción de los emails solía ser bastante mala, más bien precaria. Si por error, el usuario llegaba a abrirlo, en un segundo terminaba en la papelera, pues podía verse a la distancia que se trataba de “mail de propaganda”. En suma, sólo una infinitesimal fracción de los destinatarios llegaba a concretar la compra, o la call to action propuesta.

Ha llevado muchos fracasos llegar a la conclusión de que la manera de encarar el email márketing debe ser bien distinta. En primer término, es necesario cambiar la actitud hacia el email márketing, por parte de quien los manda, y progresivamente lograremos un cambio en la mentalidad de quien los recibe. No debería tratarse de “mails indeseados”, sino de verdadero contenidos relevantes y valiosos para el público. Y una de las claves para lograr esto es el ajuste lo más exacto posible a la población de destinatarios. Es decir, quien reciba estos mails debe querer recibir esta información. Y esto sólo es posible cuando trabajamos con nuestra propia base de datos de contactos.

Por esto, comprar listas de miles de direcciones de email, por lo general de dudosa precedencia, es un pésimo negocio. Empleando el sentido común, si su producto no está destinado al consumo masivo, sino a un grupo de consumidores, un nicho del mercado, no tiene sentido pensar que de esa enorme lista de destinatarios a la mayoría de ellos les importará lo que usted les manda. Y de hecho, la ineficacia de estas acciones masivas hace que el mensaje, por más relevante e interesante que sea, pase desapercibido aún para aquellos a quienes sí podría interesarles potencialmente.

En consecuencia, el primer cambio que debe realizarse es trabajar con la base de datos propia. Su lista de destinatarios es suya. No la venda, no la preste. Lleva mucho tiempo reunir un cuerpo de direcciones de mail de potenciales leads, y no es algo que vaya a lograrse de un día para el otro. Considérelo como parte del fondo de comercio de su empresa, un activo más.

En otras épocas bastardeado, el email márketing sigue siendo, aún hoy, una excelente manera de fidelizar a los clientes ya existentes, y lograr nuevas ventas. Muy pronto nos ocuparemos de las claves para que nuestro email márketing tenga la efectividad deseada, y un efecto eminentemente positivo en nuestra reputación y percepción de la marca.

Victor Perez Acosta
Consultor en Marketing en Internet y Posicionamiento Web
Visite nuestro blog sobre Marketing en Internet