Hay ciertos proyectos de futuro que tienen que ser revisados con lupa. Es lo que sucede cuando se tiene en mente montar una discoteca, ya que ello requiere la contratación de vigilantes de seguridad, por ejemplo.

Por: María Gómez

Hace mucho, mucho tiempo, cuando mi mejor amiga y yo estábamos terminando Bachillerato, nos hicimos la firme promesa de llevar a cabo algún proyecto futuro las dos juntas. La cosa quedó ahí porque, ah, la vida: yo entré en una universidad, ella se fue a otra, las dos encontramos trabajos distintos e inevitablemente empezamos a vernos menos, aunque jamás hemos perdido el contacto.


Si una persona es amiga tuya, da igual cuánto tiempo pases sin hablar con ella o verla: cuando lo hagas, será como si no hubiese pasado el tiempo. Me ocurre con ella; y teniendo esto en cuenta, es bastante normal que hayamos vuelto a hablar del proyecto y, diez años más tarde, queramos cumplir la promesa.


El “proyecto futuro” en cuestión será una discoteca. Teníamos claro que queríamos que fuese algo lúdico; y como yo me dedico a las finanzas y ella es relaciones públicas, es perfecto. Ahorramos un fondo común, alquilamos el local y ahora lo estamos amueblando.


Muy pronto abrirá sus puertas. Pero eso sí, necesitamos otra cosa, y no caí en la cuenta hasta que entré en otra discoteca el sábado pasado (llevaba tiempo sin pisar ninguna). Me estoy refiriendo a vigilantes de seguridad. Ningún local que albergue a cierta cantidad de personas y que incluya alcohol debería poder abrirse sin vigilantes; lo considero una negligencia. Yo no cometeré el mismo error.


El trabajo de vigilantes me viene de perlas, pues, para evitar cualquier posible altercado, sobre todo el día de la inauguración. Sabrán ustedes que cuando se inaugura un local de este tipo, al principio siempre suele llenarse y desbordarse.


Los vigilantes me ayudarán a controlar eso, porque a ninguna de las dos nos apetece sacarnos las oposiciones a Policía Nacional solo para proteger la seguridad de nuestro local. Espero que sea un éxito rotundo, a todo esto. Nos lo estamos currando.

Y tú, ¿has pensado en la posibilidad de ser vigilante de seguridad?